Los candidatos de La Libertad Avanza, y el propio Javier Milei, ven como el repudio social contra ellos y su ajuste que se extiende. En La Matanza, el principal candidato del peronismo es parte de los responsables de la precarización laboral que afecta a los jóvenes por sobre otros sectores. Los candidatos del Frente de Izquierda son los mismos que están siempre con los trabajadores y jubilados. Nicolás del Caño que encabeza la tercera sección y Natalia Hernández como concejala en el distrito. Eugenia Fernández es candidata a concejala en La Matanza, docente en la Universidad Nacional de La Matanza (donde egresó) y en José C. Paz. Nació en Ramos Mejía, estudió Trabajo Social en la UNLaM y es parte del Frente de Izquierda que denunció la corrupción en el gobierno de Milei, los recortes en discapacidad y jubilaciones, y el aumento de dietas a senadores.
Hace algunas semanas asumió como secretaria del Colegio de Trabajo Social de La Matanza (Lista Unidad Colectiva), con una propuesta que además de acompañar a las trabajadoras en su actividad cotidiana, fortalezca los lazos de unidad y organización desde abajo. Instagram
“Como colectivo de trabajo social estamos siendo atacados por el gobierno nacional. Las bancas del FITU nos fortalecen para defender lo conquistado y darle más fuerza a la organización desde abajo” dice. “Me gustaría que mis estudiantes y colegas jóvenes puedan tener un futuro diferente”, y para eso hay que seguir construyendo una fuerza política que sea consecuente y enfrente los discursos de odio en las calles y en todos los lugares de trabajo y estudio”.
Trabaja en el área de poblaciones vulnerables del ex-Ministerio de Trabajo de La Matanza, con programas para personas con discapacidad, a las que el gobierno ajustó mediante el recorte a la medicación y presentaciones, quitando pensiones y la posibilidad de atención médica, conoce la lucha por mejorar las condiciones de vida desde todos los ángulos. Acompaña la lucha de las personas con discapacidad, sus familias y trabajadores del sector, que enfrentaron y pusieron freno el veto de Milei. Pelea por la defensa de la educación y la salud pública y los derechos de las mujeres y las personas LGBTIQ+, que conquistaron el aborto legal. “Quiero acompañar a Natalia Hernández en el Concejo Deliberante y llevar la voz de las mujeres, diversidades, las familias trabajadoras, los jóvenes que no pueden acceder a un trabajo estable”.
Fue delegada de ATE Marrón del ex-Ministerio de Trabajo de la Nación. Es integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos que fundó Myriam Bregman. “La lucha contra la precarización laboral me marcó apenas entré a trabajar en el Estado, antes de recibirme en la universidad” cuenta Eugenia mientras enseña una foto junto a sus compañeras de trabajo: “la precarización laboral es la precarización de nuestras vidas”. “En 2011, empezamos a organizarnos en asambleas acá en La Matanza, en las oficinas territoriales del Ministerio de Trabajo”.
«Entré a trabajar como monotributista y el primer diciembre mientras mis compañeros que hacían las mismas tareas y cumplían el mismo horario hablaban ‘que habían depositado el aguinaldo’, y las vacaciones y los días de inasistencias las teníamos que “acordar con los jefes”. Quince años más tarde, luego de años de organización y lucha junto a sus compañeros, en muchos casos lograron conquistar la planta permanente.
Enfrentaron los despidos logrando, con asambleas y reclamos reincorporar a todos los trabajadores de la dependencia. “Sabemos que detrás de cada laburante hay una familia, así que peleamos por todos sin importar afiliación sindical. Con esas experiencias me fui dando cuenta que tenemos que recuperar los sindicatos para los trabajadores pero que eso es insuficiente, los laburantes tenemos que tener nuestra herramienta política propia por eso empecé a militar en el PTS”.
“Soy parte de una generación que además puso sobre la mesa que la precarización laboral afecta especialmente a las mujeres y ni hablar de las tareas de cuidado, que es el trabajo no pago que las mujeres realizamos gratuitamente”. Es por eso que es parte de la agrupación Pan y Rosas. “Las ofertas laborales precarias, los bajos salarios y por ende el pluriempleo atraviesa totalmente a nuestro colectivo profesional (en su mayoría mujeres), porque nos contratan, de forma precaria, desde el Estado nacional, provincial y municipal. Y sin herramientas, somos enviadas a afrontar situaciones de extrema complejidad que con el ajuste de todos los gobiernos se agravan”.
A días de las elecciones en la Provincia de Buenos Aires, donde cada banca de la izquierda es un puesto de lucha en defensa de las mayorías, Eugenia Fernández lleva adelante, junto a sus compañeros del FITU, una campaña a pulmón.