Este lunes se conoció el procesamiento del el exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDis) Diego Spagnuolo en la causa penal en la que se investiga una trama de corrupción y apropiación ilegal de fondos públicos por parte de un grupo de funcionarios de La Libertad Avanza. La causa se originó a partir de que saliera a la luz una serie de audios en los que el mismo Spagnuolo reconocía el entramado y le asignaba un rol central a la secretaria general de la Presidencia Karina Milei y su ladero Eduardo “Lule” Menem.
A casi cinco meses de iniciada la causa, el juez Sebastián Casanello, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal 11 de la Ciudad de Buenos Aires, decidió procesar a Spagnuolo y otras 18 personas. Se trata de Daniel Garbellini (exfuncionario de ANDis también nombrado en los audios), Miguel Ángel Calvete, Ornella Calvete, Pablo Atchabahian, Diego D’Giano, Roger Grant, Eduardo González, Lorena Di Giorno, Andrés Arnaudo, Silvana Escudero, Alejandro Fuentes Acosta, Patricio Rama, Federico Santich, Guadalupe Muñoz, Julio Viera, Patricia Canavesio, Ruth Lozano y Luciana Ferrari.
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La trama de coimas y retornos ilegales se centraba en el sistema de compra de medicamentos implementado en la ANDis, particularmente en el marco del programa Incluir Salud, durante la gestión encabezada por Spagnuolo.
Vale recordar que ese robo de fondos públicos millonarios se produjo en paralelo a una política de vaciamiento del organismo y de profundo ataque a miles de personas con discapacidad a las que se les recortó, o directamente eliminó, beneficios básicos y elementales para sus complejas situaciones. Lo que configura un cuadro de perversión y crueldad orquestado desde las altas cumbres del poder político.
En la causa aún no están procesados Karina Milei, Lule Menem y demás personajes encumbrados de la Casa Rosada. Que el juez Casanello y el fiscal federal Franco Picardi ni siquiera los hayan llamado a prestar declaración testimonial puede tener varias lecturas. Una de las más convincentes es que desde el Poder Judicial se quiera proteger al entorno más cercano del Presidente. Habrá que ver si los recientes procesamientos hacen que Spagnuolo y compañía amplíen sus declaraciones y brinden más información que obligue al juez y al fiscal a mirar “más arriba”.
Otros que, por el momento, vienen zafando en la misma causa son los dueños de la Droguería Suizo Argentina , especialmente los hermanos Emmanuel y Jonathan Kovalivker, quienes protagonizaron turbias secuencias (con escapes casi cinematográficos) durante allanamientos a sus casas de barrios privados del Gran Buenos Aires. La Suizo Argentina lleva décadas proveyendo medicamentos al Estado y durante los dos primeros años de la gestión de Milei sus ganancias aumentaron a un ritmo fenomenal.
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En el fallo de procesamiento, Casanello dice que tras una exhaustiva investigación el fiscal Picardi corroboró que “ciertas personas (funcionarios/as de la ANDis y del sector privado vinculado al rubro de la salud), de manera coordinada y bajo acuerdos espurios, integraron una organización delictiva a los fines de cometer ilícitos que les permitió obtener amplias sumas de dinero de manera indebida, en perjuicio de la administración pública”.
Y agrega que entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 la ANDis se había convertido en un “centro de operaciones” de diversos delitos, “como una ventanilla de pagos millonarios, permanentes y direccionados, adjudicados en procedimientos fuera del marco legal que no garantizaban los principios de concurrencia, publicidad ni transparencia; como una ventanilla de pagos con sobreprecios en beneficio de proveedores con vínculos con los/as funcionarios/as al mando; y, además, como una ventanilla administrada y/o co-gestionada por agentes externos/as con fuerte influencia en el sector de salud, especialmente droguerías y firmas de insumos de alto costo”.
Si bien hasta el momento la “cadena de mandos” se corta, según Casanello, en el extitular de la ANDis, no es posible soslayar que, hasta el mismo día en que se filtraron los audios del escándalo, Diego Spagnuolo era amigo y abogado personal de Javier Milei. De hecho cuando fueron a allanar su domicilio encontraron en su auto varios papeles en blanco con la firma del Presidente, ya que como su defensor en algunas causas contaba con el poder delegado de Milei para diversos trámites.
Resulta muy poco creíble que les hermanes Milei no supieran absolutamente nada del entramado corrupto montado en la ANDis. El nivel de involucramiento de la pareja presidencial en el caso aún se desconoce. Puede ir desde sólo saber del tema a partir del relato de allegados conocedores de lo que allí sucedía a directamente integrar la asociación ilícita y hasta ser los mayores beneficiarios de la coimas.
Como sea, es mucho lo que saben y nada lo que dicen. Mientras tanto, aunque el caso haya perdido notoriedad con el correr de los meses, gran parte de la sociedad sigue teniendo presente el 3 % adjudicado a la “alta coimera”, algo que la Casa Rosada no pudo ni supo evitar, eligiendo el silencio y el desvío de la atención en lugar de dar explicaciones coherentes que les permitiera a sus seguidores aunque sea convencerse de la inocencia oficial.
Con los procesamientos de este lunes, puede que el asunto recién esté empezando. Mal que les pese a los mediocres propagandistas de Milei que sólo emiten frenéticos mensajes hablando de lo bien que les va.
