El club busca implementar un modelo organizativo moderno, basado en estructuras europeas, que centralice las decisiones bajo una figura técnica especializada.
River Plate avanza en un proyecto para reorganizar su estructura deportiva. La iniciativa, respaldada por el presidente y el entrenador Stefano Di Carlo, contempla la contratación de un director deportivo con perfil técnico y experiencia en modelos de gestión exitosos, más allá de su notoriedad pública.
El plan, inspirado en sistemas vigentes en ligas europeas, propone dividir las operaciones en áreas específicas: fútbol profesional, juvenil, infantil y scouting. Todas estas dependerían del futuro director deportivo, quien tendría poder de decisión junto al presidente y una línea directa con el entrenador.
Una de las piedras angulares será la creación de un departamento de scouting con una base de datos ampliada, que comenzaría su labor en Latinoamérica y el interior de Argentina. El objetivo es realizar un seguimiento detallado de jugadores, incluyendo aspectos de su vida personal para facilitar su adaptación, y competir en el mercado de pases con clubes europeos.
La nueva estructura también buscaría, en una etapa posterior, integrar a las demás disciplinas deportivas del club, bajo una estrategia integral que involucre metodología, análisis de datos y ciencia aplicada al rendimiento.
