Un sistema de baja presión y un frente frío generarán condiciones meteorológicas adversas en varias regiones del país, desde tormentas eléctricas intensas en el centro y sur hasta una importante nevada en el norte.
Un escenario meteorológico complejo se desarrollará en Estados Unidos durante este fin de semana de Pascua. Un sistema de baja presión, combinado con un frente frío, provocará condiciones severas en distintas regiones del país, según informan los servicios meteorológicos oficiales.
El Centro de Predicción de Tormentas (SPC) advirtió sobre un riesgo significativo de fenómenos severos para este viernes, particularmente desde las Llanuras centrales y del sur hacia los valles del Mississippi y Ohio. Las tormentas podrían organizarse en superceldas capaces de generar granizo de gran tamaño, ráfagas de viento dañinas y posibles tornados. Durante la noche, se espera que evolucionen hacia una línea extensa, aumentando la amenaza de vientos intensos.
Paralelamente, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió un alerta por riesgo de lluvias excesivas para sectores de las Llanuras del sur, los Ozarks y el valle del Missouri, lo que podría derivar en inundaciones repentinas, especialmente en áreas como el noreste de Texas.
Para el sábado, la actividad tormentosa se desplazará hacia el este, alcanzando regiones del Atlántico Medio y el sudeste, aunque con una intensidad general menor. El domingo, las condiciones tenderán a estabilizarse en varias zonas, aunque persistirá cierta inestabilidad asociada al avance del frente frío.
Mientras tanto, el norte del país experimentará un escenario completamente diferente. Una potente tormenta invernal afectará a las Llanuras del norte y el alto Medio Oeste, con pronósticos de acumulaciones significativas de nieve y hielo desde el viernes hasta el domingo. En ciudades como Fargo y Duluth, los totales de nieve podrían superar los 45 centímetros (18 pulgadas) hacia el final del fin de semana.
