La actriz, nacida en Los Ángeles pero de fuerte raigambre cultural argentina, habla sobre su conexión con el país, su formación actoral y su próximo proyecto en Netflix.
Camila Morrone, actriz nominada a los Emmy en 2024 por su rol en ‘Todos quieren a Daisy Jones’, genera conversación en torno a la identidad cultural. Nacida en Los Ángeles en 1997, es hija del modelo mendocino Máximo Morrone y de la actriz argentina Lucila Solá. A pesar de su lugar de nacimiento, Morrone se define a sí misma como argentina, un sentimiento que refuerza con su dominio del idioma español y su apego a costumbres locales como el asado y el mate.
En diversas entrevistas, la actriz ha expresado su orgullo por sus raíces, su admiración por figuras como Lionel Messi y el Papa Francisco, y su disfrute de visitar Buenos Aires y la Patagonia. Su vínculo con la Argentina se cultivó principalmente a través de sus padres.
En el plano profesional, Morrone reconoce la influencia de su padrastro, el actor Al Pacino, con quien su madre mantuvo una relación de once años. Fue Pacino quien la guió en sus primeros pasos en la actuación. Actualmente, la actriz prepara su próximo proyecto, ‘Algo terrible está a punto de suceder’, una producción de Netflix del género suspenso.
Su caso se enmarca en una tendencia de actores con fuerte conexión cultural argentina nacidos en el exterior, como Anya Taylor-Joy y Viggo Mortensen, quienes también mantienen un lazo estrecho con el país.
