Una compleja operación de inteligencia y rescate permitió la recuperación de un militar estadounidense que había caído en territorio iraní tras el derribo de su aeronave.
WASHINGTON.– Tras conocerse que Irán había derribado un avión militar estadounidense y que dos oficiales se habían eyectado en su territorio, las agencias de inteligencia de Estados Unidos iniciaron una operación de búsqueda. Mientras el piloto fue rescatado con relativa rapidez, la localización del segundo tripulante, un oficial de sistemas de armas, requirió una carrera contrarreloj para evitar su captura.
Según informaron funcionarios bajo condición de anonimato, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) participó en los esfuerzos para localizar al aviador. Se diseñó una estrategia de desinformación con el objetivo de ganar tiempo, difundiendo en Irán la noticia de que el militar había sido encontrado y estaba siendo trasladado por tierra fuera del país. La intención era desviar los recursos de búsqueda iraníes hacia otras zonas.
Los funcionarios estadounidenses sabían que el aviador estaba herido y que se había alejado del punto inicial de impacto de su asiento eyectable, pero desconocían su ubicación exacta. El militar logró evadir la captura durante más de 24 horas, refugiándose finalmente en una grieta en una zona montañosa de más de 2000 metros de altura.
La CIA utilizó equipamiento específico de la agencia para localizar al tripulante, aunque no se dieron detalles técnicos. Una vez determinada su posición, la información fue transmitida al Pentágono y a la Casa Blanca, activándose un operativo de rescate que involucró a cientos de efectivos de operaciones especiales.
Durante la extracción, las fuerzas estadounidenses realizaron bombardeos en el área y dispararon para mantener alejadas a las tropas iraníes, aunque, según un oficial militar, no se produjo un combate directo. Esto sugiere que la campaña de desinformación pudo haber contribuido a distraer a parte de las fuerzas enemigas. Finalmente, el aviador fue trasladado en avión a Kuwait para recibir atención médica.
