La empresa presentó un documento con recomendaciones, que incluyen un fondo de riqueza pública y la exploración de semanas laborales más cortas, ante los cambios que podría generar la IA en el mercado laboral.
OpenAI publicó un conjunto de recomendaciones de políticas públicas destinadas a afrontar los cambios radicales impulsados por la inteligencia artificial. Entre las propuestas se incluye la creación de un fondo público de riqueza, programas de seguridad social de respuesta rápida y un desarrollo más ágil de la red eléctrica.
En el documento titulado «Política Industrial para la Era de la Inteligencia: Ideas para Mantener a las Personas Primero», la empresa aborda el impacto social de la IA, un tema que genera preocupación por posibles pérdidas generalizadas de empleo. OpenAI aboga por un fondo que distribuya efectivo a los ciudadanos, dándoles «una participación en el crecimiento económico impulsado por la IA».
Además, propone incentivar a los empleadores para que experimenten con semanas laborales de cuatro días, siempre que la productividad no disminuya, como una forma de compartir las ganancias de eficiencia derivadas de la tecnología. El documento también sugiere medir activamente cómo la IA afecta salarios y desempleo, y ofrecer mayor asistencia social, como beneficios por desempleo o capacitación, si se superan ciertos umbrales.
Chris Lehane, director global de asuntos públicos de OpenAI, declaró que las conversaciones sobre políticas de IA deben ser «tan transformadoras» como la propia tecnología. Lehane se ha reunido con senadores estadounidenses para discutir estos conceptos en las últimas semanas.
Fundada en 2015, OpenAI impulsó el auge de la IA generativa con el lanzamiento de ChatGPT a fines de 2022. La empresa, que originalmente era una organización sin fines de lucro, se ha reestructurado como una empresa con fines de lucro, pero mantiene su objetivo declarado de desarrollar inteligencia artificial general (AGI) en beneficio de la humanidad.
El documento también define el concepto de «superinteligencia» como sistemas de IA capaces de superar a los humanos más inteligentes, incluso cuando estos están asistidos por IA. A pesar de la popularidad de ChatGPT, utilizado por más de 900 millones de personas semanalmente, persisten percepciones negativas sobre la IA, principalmente por preocupaciones sobre desplazamiento laboral y alto consumo energético.
OpenAI y otras empresas del sector buscan educar a la opinión pública y a los responsables políticos sobre los cambios que genera esta tecnología, proponiendo soluciones concretas para los desafíos que anticipan.
