Un operativo judicial desalojó el emblemático local nocturno del oeste del conurbano. El propietario y los trabajadores se resisten, mientras el dueño cuestiona el procedimiento y alega un conflicto pendiente desde la pandemia.
Este martes por la mañana se ejecutó el desalojo del boliche Pinar de Rocha, un local nocturno emblemático ubicado en el partido de Morón, en el oeste del conurbano bonaerense. La medida fue ordenada por la jueza María Victoria Aloe, del Juzgado Civil y Comercial 9 de Morón, debido a la falta de pago de los alquileres.
El dueño del establecimiento, Daniel Bellini, junto a trabajadores del lugar, se negaron a dejar el predio. En diálogo con medios, Bellini sostuvo que existe un juicio en curso desde la pandemia y que las resoluciones aún están en espera, por lo que consideró prematura la medida de desalojo. «En este momento no debería estar ocurriendo esto», afirmó.
Bellini, quien gestiona el lugar desde hace más de 50 años, explicó que el conflicto se originó tras un cambio en la propiedad del terreno. Según su relato, la dueña anterior legó el bien a su cuidadora, lo que generó una situación «controvertida». El empresario atribuyó el impago de los alquileres a los dos años de inactividad durante la pandemia, momento que, según él, fue aprovechado para impulsar un proyecto inmobiliario.
El propietario del boliche aseguró que la nueva dueña pretende vender el terreno y demoler el local para llevar adelante un emprendimiento «muy redituable». Bellini se mostró dispuesto a comprar la propiedad, pero criticó que el precio solicitado inicialmente, de 10 millones de dólares, es desmedido, y estimó que el valor real del predio no supera los 4 millones.
El operativo fue supervisado por la justicia local, que confirmó que se trata de un desalojo por incumplimiento contractual.
