Un estudio basado en datos oficiales del INDEC muestra cambios en los hábitos de pago en supermercados, con aumento del uso de tarjetas de crédito y billeteras virtuales, en un contexto de crecimiento de la morosidad en financiaciones a familias.
En declaraciones recientes, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó récords en actividad y consumo privado, argumentando que los datos miden la realidad. Frente a la mención sobre el endeudamiento familiar histórico, el ministro indicó que no es un dato negativo y es un fenómeno global.
En contraste, una encuesta de la consultora Zuban-Córdoba, que consultó sobre la evolución de la situación personal en los últimos 12 meses, arrojó que el 55,2% de los consultados dijo haber empeorado, el 19,3% manifestó estar igual de mal, el 16% igual de bien, solo un 7,6% afirmó haber mejorado y un 1,9% no supo responder.
Ante esta situación, un análisis de la Encuesta Mensual de Supermercados del INDEC, desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, revela una evolución en los medios de pago. Se observa un crecimiento en el uso de tarjeta de crédito, que pasó de representar el 39,3% del total de compras en supermercados en diciembre de 2023 a un pico del 47,5% en noviembre de 2024, para luego oscilar y ubicarse en 43,1% en enero de 2026.
Paralelamente, los pagos con tarjeta de débito cayeron desde el 34,3% en noviembre de 2023 al 25,1% en noviembre de 2024, con un repunte en diciembre de ese año (29,7%), estabilizándose luego cerca del 25% hacia enero de 2026.
Otro dato significativo es el crecimiento sostenido de las billeteras virtuales (agrupadas como ‘otros medios de pago’), que pasaron del 6,5% en diciembre de 2023 al 14,80% en enero de 2026. Este aumento se atribuye a la expansión y competencia de estas plataformas, pero también a un posible reemplazo de la tarjeta de crédito ante casos de morosidad que impiden su uso.
Al respecto, el informe del Banco Central de enero de 2026 señala que el indicador de morosidad de las financiaciones a las familias alcanzó el 10,6% ese mes, con un aumento de 1,3 puntos porcentuales respecto a diciembre. La morosidad del crédito a empresas totalizó 2,8%.
El análisis también considera la composición de las compras. Los productos de almacén, carne, lácteos, bebidas y limpieza representan entre el 71,7% y el 79% del total. Los rubros de indumentaria (entre 1,3% y 2,9%) y artefactos para el hogar (entre 3,7% y 5,5%) suman una fluctuación del 5% al 8,3%, lo que sugiere que el aumento en el uso de crédito no se explica principalmente por una mayor compra de estos bienes en supermercados.
Finalmente, los datos expresados en valores monetarios (miles de pesos) reflejan una meseta en la facturación durante 2024 que no logra compensarse en 2025, indicando una baja en las ventas reales en un contexto de precios en alza, aunque a un ritmo menor que en 2023.
