El Gobierno proyecta que abril podría marcar un punto de inflexión para la economía, con medidas en el sector financiero y de infraestructura para impulsar la actividad.
La economía argentina transita un período de incertidumbre, sin mostrar aún una recuperación clara, pero con proyecciones que apuntan a abril como un mes potencial de cambio en algunos indicadores. El presidente Javier Milei afirmó en redes sociales que «la economía está empezando a levantar vuelo con fuerza», aunque reconocieron meses difíciles.
El equipo económico implementa medidas pragmáticas. El Banco Central (BCRA) compra dólares para contener la apreciación del peso y ha comenzado a bajar las tasas de interés. La tasa para adelantos en cuenta corriente pasó de un promedio del 54,18% en enero al 47,3% en marzo, mientras que las tasas de plazos fijos se ubicaban esta semana en el 24%, frente al 27,1% de hace un mes. El BCRA también recortó los encajes bancarios, liberando liquidez.
Desde los bancos se reconoce una actitud aún selectiva para otorgar créditos, aunque algunos actores consideran que lo peor podría estar quedando atrás. Un economista que sigue los números oficiales señaló que, desde marzo, el BCRA inyecta pesos al comprar reservas y el Tesoro no los absorbe completamente, en una política de remonetización que continuaría este mes.
Paralelamente, el BCRA avanza en proyectos para mejorar el costo del crédito, como el desarrollo de un mercado secundario para los cupones de tarjetas de crédito, lo que podría abaratar la financiación para los comercios.
En otro frente, el Ministerio de Economía busca reactivar industrias clave para la generación de empleo. El ministro Luis Caputo anunció que a los 9.000 kilómetros de rutas en proceso de concesión se sumarían otros 12.000 kilómetros. Los datos de construcción aún no son alentadores -en febrero cayó un 1,3% mensual desestacionalizado-, aunque los despachos de cemento crecieron un 8,6% en marzo tras dos meses a la baja.
El Gobierno también mostró flexibilidad en política fiscal al postergar hasta mayo el aumento del impuesto a los combustibles, para compensar el alza del precio internacional del crudo. No obstante, el margen para nuevas medidas de estímulo es limitado debido al estancamiento en la recaudación.
