Se agrega un nuevo frente de conflicto institucional con diferencias en el máximo tribunal, mientras la administración enfrenta cuestionamientos internos y casos de corrupción.
Un nuevo desacuerdo se ha hecho público al interior de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sumándose a un contexto político marcado por tensiones internas dentro del Gobierno nacional. La disputa involucra al presidente del tribunal, Horacio Rosatti, y a los ministros Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, centrándose en la postergación de un proyecto para modificar el sistema de designación de jueces y fiscales.
El proyecto, impulsado por Rosenkrantz y apoyado por Lorenzetti, busca introducir mayores criterios de transparencia y objetividad en los nombramientos judiciales, un proceso históricamente cuestionado. La decisión de Rosatti de derivar la iniciativa al Consejo de la Magistratura, interpretada por sus pares como una forma de dilación, generó la ruptura pública. El conflicto se produce en un momento en que debe tratarse la postulación de Emilio Rosatti, hijo del titular de la Corte, para integrar un tribunal oral federal.
En paralelo, el Gobierno del presidente Javier Milei continúa enfrentando una agenda pública compleja. Persisten los cuestionamientos hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el marco del denominado «AdorniGate», que según analistas afecta la imagen de la gestión. Fuentes oficiales indican que, pese a las críticas, Adorni mantiene el apoyo del Presidente y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Las tensiones internas se extienden también a la investigación por presuntas coimas y sobreprecios en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde han surgido audios y chats que involucran a figuras del entorno gubernamental. Estos hechos han reavivado el debate público sobre la transparencia en la administración.
Ante este escenario, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, podría revisar su promesa de postergar para un futuro mandato la reforma del sistema judicial, dada la necesidad de previsibilidad institucional. Los acontecimientos recientes en la Corte Suprema y los casos de corrupción bajo investigación configuran un panorama de desafíos para las instituciones argentinas.
