La obra de la autora argentina Fernanda Riveros explora temas como la pérdida, la memoria y el aprendizaje a través de la relación entre dos mujeres.
El peso de las mariposas, de la escritora argentina Fernanda Riveros (Lanús, 1976), es una novela que aborda diversas formas de pérdida, funcionando también como una historia de aprendizaje. La narración está a cargo de Fernanda, un personaje que inicialmente parece secundario, lo que constituye uno de los recursos destacados del libro.
Fernanda está en pareja con Santiago, sobrino de Delia, una mujer mayor que acaba de perder a su marido. Los olores rancios y el desorden, elementos recurrentes en la obra, se presentan con fuerza desde las primeras líneas, cuando ambos ingresan al departamento de la tía, donde aún se encuentra el fallecido. A la narradora le llama la atención que Delia se refiera a su esposo por el apellido: Aguirre. Este detalle sugiere cierta confusión en la mujer.
La trama, desarrollada con una prosa tersa, sigue la relación que se establece entre la narradora y Delia, con quien a menudo debe interactuar a solas debido a los compromisos laborales de su pareja. A través de diversos episodios —como la ausencia de una cuñada en el velorio, una vecina desconfiada que los confunde con ladrones, las expensas atrasadas, o situaciones en las que Delia confunde a Fernanda con otra persona e incluso desaparece del departamento— se va retratando una progresiva disgregación de la memoria.
Esta experiencia, en contraste, activa los recuerdos de la propia Fernanda y la enfrenta a sus propias pérdidas, principalmente la de su primer embarazo. En esta dialéctica, que traslada su peso a la voz narradora, la novela encuentra su profundidad. La historia se resuelve en los diálogos finales, con una epifanía que se adecua al título, simbolizando el peso de una mano tan liviana que parece condensar toda la experiencia y los años.
