El incremento en el precio de la gasolina en el sur de Florida ha reducido significativamente los márgenes de ganancia para los choferes de plataformas de movilidad, generando preocupación por la estructura de costos.
El aumento del precio del combustible en el sur de Florida ha reducido el margen de ganancia de los conductores de Uber en Miami. Con estaciones que venden el galón por encima de los cinco dólares, muchos choferes aseguran que la tarifa por viaje ya no alcanza para cubrir los costos.
Según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), en el área metropolitana de Miami, el valor promedio de la gasolina regular alcanzó los US$4,15, mientras que durante el mes anterior se ubicaba en US$3,40. Este incremento impacta directamente en quienes dependen del automóvil para generar ingresos.
«Antes me costaba US$25 llenar el depósito del coche. Y ahora me cuesta US$40», declaró la automovilista Yveloune Ducheine a medios locales. Para los conductores de aplicaciones, el problema no es solo el precio en el surtidor, sino la estructura de costos fijos por viaje, que no se ajusta al alza del combustible.
Carlos Pérez, quien dejó de conducir para Uber temporalmente, explicó a Local 10: «Mi hijo también trabaja para Uber y es muy caro, y el precio sube, pero Uber cobra lo mismo, así que es una mala noticia».
Medios especializados atribuyen la presión sobre los precios a factores internacionales, como tensiones geopolíticas en regiones productoras de petróleo y alteraciones en las vías de comercio global. Expertos del mercado energético sostienen que, mientras persista esta situación, el valor del crudo seguirá trasladándose al consumidor final en Estados Unidos.
En respuesta a esta presión, Uber comunicó una ampliación temporal de descuentos e incentivos para conductores y repartidores en EE.UU., con vigencia hasta el 26 de mayo de 2026. La compañía indicó que reforzará promociones para sostener los ingresos de quienes trabajan en la plataforma.
