Tras casi dos décadas, el segmento de vehículos de alta gama podría consolidar una tendencia alcista, impulsado por la normalización macroeconómica y la eliminación de impuestos distorsivos.
El mercado argentino de automóviles premium podría crecer por cuarto año consecutivo, un hecho que no ocurría desde hace 19 años. Según análisis del sector, de mantenerse las condiciones actuales, 2024 podría ser el mejor año del segmento en la última década.
En diálogo con Conrado Wittstatt, Gerente General de Audi Argentina, se destacó que esta posible tendencia se sustenta en una normalización de variables macroeconómicas y, en particular, en la eliminación de restricciones e impuestos internos que afectaban especialmente a las marcas premium. «La eliminación de impuestos totalmente distorsivos nos da un panorama mucho más claro para incorporar nuevos modelos», afirmó Wittstatt.
El ejecutivo señaló que este contexto permitió a la marca lanzar modelos de volumen como el A5, Q5 y Q3, los cuales generan mayor demanda en el mercado. Asimismo, habilita la introducción de productos de nicho, como el recientemente presentado S5 Avant, que actúan como un «statement» de la marca más que como generadores de volumen de ventas.
Audi Argentina proyecta superar las 3.000 unidades comercializadas este año, un volumen significativo si se considera que en años recientes las ventas estuvieron por debajo de las 1.000 unidades. No obstante, la marca aún está lejos de su récord histórico de 7.500 unidades alcanzado en 2013, un año considerado atípico dentro del sector.
«Lo que va a pasar depende de un montón de variables, y esas variables se van moviendo permanentemente. Nosotros tratamos de estar a la altura de las circunstancias y adaptarnos», expresó Wittstatt al ser consultado por las proyecciones a futuro. El gerente general remarcó que la estrategia de la marca no persigue específicamente aumentar su participación de mercado (market share), sino «maximizar las oportunidades» cubriendo distintos nichos con una gama ampliada de productos.
Con casi 30 años de presencia en el país y una red de concesionarios consolidada, la marca apuesta a que la combinación de novedades, un marco fiscal más favorable y una sólida base de posventa consolide el crecimiento del segmento premium en Argentina.
