Arqueólogos rusos descubrieron un tesoro de 409 monedas de oro en el subsuelo de una vivienda destruida durante la Segunda Guerra Mundial, en la ciudad de Torzhok, al noroeste de Moscú.
Una excavación arqueológica en la ciudad de Torzhok, en la región de Óblast de Tver, Rusia, permitió descubrir un tesoro de 409 monedas de oro enterradas bajo los restos de una casa destruida durante la Segunda Guerra Mundial. El hallazgo se produjo durante trabajos en un terreno ubicado al margen izquierdo del río Tvertsa.
Según informó el Instituto de Arqueología de la Academia Rusa de Ciencias, tras la guerra los nuevos propietarios reconstruyeron una vivienda de madera sobre las bases de piedra que habían sobrevivido. Durante el retiro de parte del cimiento, los arqueólogos identificaron el punto exacto donde apareció el tesoro. Las monedas se dispersaron cuando se rompió el recipiente de cerámica en el que estaban guardadas, una vasija de arcilla con asa cubierta con un esmalte marrón amarillento, conocida como “kandyushka”, un tipo de recipiente doméstico utilizado a fines del siglo XIX y comienzos del XX.
El conjunto hallado incluye 409 monedas de oro acuñadas entre 1848 y 1911, con distintas denominaciones. La suma total asciende a 4070 rublos en oro. La mayoría de las piezas corresponde al período del emperador ruso Nicolás II, mientras que una moneda de 5 rublos pertenece a Nicolás I y otra a Alejandro III.
Los especialistas creen que el hallazgo corresponde a un “tesoro de retorno”, una práctica en la que los propietarios ocultaban sus bienes con la intención de recuperarlos más adelante. Según el análisis arqueológico, el depósito habría sido enterrado durante la Revolución rusa de 1917 o en los años posteriores.
Los documentos de archivo de fines del siglo XIX y comienzos del XX registran 24 propiedades en la entonces calle Dmitrovskaya, actual Sadovaya, donde se encontraba el tesoro. Sin embargo, la numeración de las viviendas en ese período no coincide con la actual, lo que dificulta la identificación exacta del propietario.
El conjunto de monedas será transferido al Museo Histórico y Etnográfico Panruso, que participó en la expedición junto al Instituto de Arqueología de la Academia Rusa de Ciencias. El área intervenida abarcó 252 metros cuadrados y se ubicó a 60 metros al oeste de la iglesia Dmitrievskaya, demolida entre 1932 y 1933.
En esa zona residían personas de distintas profesiones, entre ellas sacerdotes, comerciantes, un tesorero, un contable, un zapatero, un cerrajero, un secretario, un sastre, un miembro de la comisión judicial, un supervisor y un trabajador manual. El terreno tenía una pendiente pronunciada hacia el sur y una capa de suelo de entre 0,6 y 1 metro de profundidad con restos de antiguas ocupaciones humanas.
Los investigadores determinaron que la ocupación del sitio comenzó a mediados del siglo XII. A partir del siglo XIII, el espacio registró un proceso de urbanización con viviendas, de las cuales se conservaron restos como pozos subterráneos. Entre los siglos XVI y XVII, las construcciones comenzaron a incorporar cimientos con placas de piedra caliza fragmentada.
