La reforma política enviada al Senado busca eliminar las PASO y rediseñar la boleta única para alentar a los gobernadores a unificar sus elecciones con las nacionales, ofreciendo financiamiento y evitando candidatos propios en sus distritos.
El Gobierno nacional presentó en el Senado una reforma política que tiene como objetivo reducir la cantidad de elecciones intermedias antes de los comicios presidenciales de octubre de 2027. La iniciativa propone la eliminación de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y un rediseño de la boleta única de papel (BUP) para incentivar a los gobernadores a celebrar sus elecciones provinciales de manera simultánea con las generales.
Dado que el artículo 122 de la Constitución Nacional impide al Gobierno federal intervenir en las decisiones electorales de las provincias, la reforma busca alentar la simultaneidad a través de modificaciones en la BUP. Entre los cambios propuestos se incluye la incorporación en una misma papeleta de las categorías nacionales (en la parte superior) y las provinciales y municipales (en la inferior), así como la inclusión de un casillero de lista completa que permita seleccionar todas las categorías de una misma fuerza política con una sola marca, facilitando el denominado “efecto arrastre”.
Como incentivo adicional, la Nación se haría cargo del financiamiento de los procesos electorales en las provincias que adhieran a la simultaneidad y adopten la BUP. Además, desde la Casa Rosada se deslizó que no se presentarán candidatos propios que compitan con los gobernadores que decidan unificar sus elecciones con las nacionales.
Sin embargo, la propuesta genera reacciones encontradas. El politólogo Pablo Salinas señaló que en 2019 y 2023 solo cuatro distritos celebraron sus elecciones locales en simultáneo con las nacionales, y cuestionó qué garantías tendrían los gobernadores para atar su suerte a la del oficialismo. Por su parte, el diputado Sebastián Galmarini (Unión por la Patria) criticó la contradicción del oficialismo, que antes rechazaba el botón de lista completa por considerarlo beneficioso para “la casta” y ahora lo promueve para su propio provecho.
La reforma deberá ser debatida en el Senado, donde se espera una discusión intensa entre el oficialismo y la oposición.
