Dirigentes de la CGT y las CTA respaldan al gobernador bonaerense como la figura de renovación del peronismo, aunque algunos piden cautela ante el escenario político.
Buena parte del gremialismo del país apuesta por Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, como el candidato a presidente del peronismo para 2027. Detrás de esa visión aparecen dirigentes de distintas tribus sindicales, desde la CGT —con figuras como Héctor Daer y Octavio Argüello— hasta las dos CTA, representadas por Héctor Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy. También Hugo “Huguito” Moyano, hijo del jefe de Camioneros y diputado nacional de Unión por la Patria, auspicia el proyecto presidencial del mandatario.
En el peronismo, algunos sostienen que estos apoyos no responden tanto a una convicción política como al rechazo hacia Cristina Kirchner. Sin embargo, los propios dirigentes niegan esa versión y afirman que la etapa del kirchnerismo se ha cerrado, y que es momento de “entonar nuevas canciones” como las que propone el ex ministro de Economía.
En la sede de la CGT, en la calle Azopardo, la visión sobre Kicillof es mayoritariamente positiva, aunque también hay voces que piden cautela. Cristian Jerónimo, otro de los triunviros, reclamó en los últimos días que cesen las internas antes de hablar de postulaciones. Daer, en cambio, no tiene dudas: asegura que el dirigente reúne las condiciones para ser candidato.
El lunes, Kicillof reunió en La Plata a su ministro de Trabajo, Walter Correa, con autoridades laborales de distintas provincias y representantes gremiales para abordar la pérdida de competencias provinciales impuesta por la Ley Nacional Nº 27.802 de reforma laboral. En el encuentro estuvieron Octavio Argüello, Hugo Godoy, Hugo Yasky, Héctor Daer, Roberto Baradel y Oscar de Isasi.
“Hay un intento muy claro por parte del Gobierno nacional de suprimir las facultades y competencias de las provincias con respecto a la fiscalización y el control en materia laboral: lo que están haciendo es absolutamente inconstitucional y viola la independencia de las jurisdicciones”, declaró Kicillof. Y agregó: “El objetivo de Milei es degradar los derechos laborales y que nadie se ocupe de ellos: en la Provincia vamos a seguir cumpliendo nuestras funciones y protegiendo a las y los trabajadores”.
El gobernador también subrayó la importancia de “seguir trabajando entre las provincias de manera articulada y cooperativa”, y señaló que “ante un Gobierno nacional tan centralista, unitario y cruel, estos espacios sirven también para demostrar que hay un polo de resistencia de un grupo de provincias que piensan en el futuro”.
