Un abogado apasionado por los motores transformó una necesidad personal en un negocio: importó desde China garajes plegables que protegen vehículos del clima y ya vendió la mitad de su primer lote.
Elegir una vivienda para comprar o alquilar no es fácil. Factores como la cantidad de ambientes, el estado del inmueble, la ubicación, el precio y la presencia de cochera suelen definir la decisión. Para los amantes de los autos, la cochera cobra una relevancia especial: deben analizar si el espacio es apto para su vehículo, considerando distancia entre autos, si es techado y cómo es el ingreso.
Lisandro Gustavo Cots, un abogado apasionado por los motores, enfrentó este problema cuando adquirió un vehículo de colección. ‘Soy muy cuidadoso con los autos y no puede ser que le dé el sol y la lluvia’, explica. Vivía en Capital Federal y su cochera era semicubierta. Propuso a su vecino techar el espacio, pero el costo aproximado de US$2000 por cada uno hizo que el vecino se negara. ‘Ante el rechazo empecé a buscar alternativas’, relata.
Consideró fundas para autos, pero descubrió que no protegían contra granizo ni lluvias fuertes, y eran difíciles de colocar y retirar. Encontró en internet un garaje plegable que prometía cubrir el vehículo de desastres climáticos, pero se vendía en Colombia. Al investigar, descubrió que la fábrica estaba en China. ‘Sin poder tocar la tela ni comprobar la calidad hice el encargo’, señala.
La idea surgió de la necesidad. Cots compartió el producto con su amigo Nicolás Emanuel De Filpo, con quien ya había planeado un emprendimiento (casi abren un restaurante antes de la pandemia). Decidieron probar el producto: encargaron una muestra, revisaron los materiales (acero inoxidable y tela antidesgarro) y comprobaron su resistencia. ‘No pude romper la tela ni con una llave’, asegura Cots.
Identificaron la demanda potencial al observar garajes descubiertos en la ciudad de Buenos Aires y autos en casas. ‘Me mudé a un barrio cerrado en diciembre y el 99% no tienen estructuras cubiertas, porque perdés metros’, indica. Con una inversión inicial de US$25.000, los socios importaron 55 unidades (tamaño auto y camioneta mediana como Amarok, Hilux y Ranger) que llegaron a fines de noviembre. Tras demoras por las fiestas, lanzaron el producto en los primeros meses del año y ya vendieron la mitad.
Así nació Carmotion. Los precios son de $1.450.000 para el garaje plegable de auto y $1.650.000 para el de camioneta mediana. Planean ampliar la oferta con tamaños para moto y camioneta king size. Cots destaca que, con una instalación correcta (amurada en siete puntos con tarugos de 15 cm de profundidad), el garaje tolera vientos de hasta 100 km/h.
