En medio del debate legislativo, las fuerzas de seguridad actuaron con gases y empujones. Organizaciones cuestionan la medida y señalan al oficialismo.
Mientras los diputados debaten en el Congreso, el Gobierno nacional dispuso un fuerte operativo de seguridad que incluyó el uso de gases lacrimógenos y empujones para contener a los manifestantes que se oponen a la reforma sobre la ley de glaciares. Las organizaciones ambientalistas y sociales denunciaron que la medida es inconstitucional y apuntaron contra el oficialismo y sus aliados por la escalada de tensión.
La protesta, convocada bajo el lema ‘En defensa de los glaciares’, reunió a cientos de personas frente al Palacio Legislativo. Según los organizadores, la represión fue desproporcionada y vulnera el derecho a la protesta pacífica. Hasta el momento, no se reportaron heridos de gravedad, aunque sí varios detenidos.
