El equipo de Eduardo Coudet perdió 1-0 en el Monumental y acumula 22 partidos sin poder revertir un resultado adverso. La derrota no afectó su posición en la zona B, pero expuso las dificultades del plantel para afrontar la doble competencia.
River Plate sufrió una nueva derrota como local ante Atlético Tucumán por 1-0, en un partido correspondiente a la última fecha de la fase de grupos de la Copa de la Liga. El resultado no modificó el segundo puesto que el equipo ya tenía asegurado en la Zona B, pero sí evidenció la deslucida imagen futbolística que arrastra desde hace tiempo.
El encuentro, disputado en el Estadio Monumental, marcó la segunda caída del ciclo de Eduardo «Chacho» Coudet, nuevamente en casa, como ocurrió ante Boca. La diferencia fue que Atlético Tucumán llegaba con una racha de 22 partidos sin ganar como visitante, desde enero de 2025, y ya no peleaba por la clasificación a los play-offs.
River acumula 22 partidos sin poder revertir una desventaja, una estadística que arrastra desde la etapa de Marcelo Gallardo. La derrota de local recordó a las sufridas ante Sarmiento, Riestra y Gimnasia La Plata.
El próximo fin de semana, River será local por los octavos de final, probablemente ante San Lorenzo, salvo que Defensa y Justicia le gane a Gimnasia por dos goles de diferencia. Antes, el jueves, en Caracas, tendrá un partido crucial ante Carabobo por el primer puesto de su grupo en la Copa Sudamericana.
Eduardo Coudet apostó a la rotación, mezclando titulares habituales con jugadores que esperaban su oportunidad. Reapareció Maximiliano Meza tras casi seis meses de inactividad por una lesión en el tendón rotuliano izquierdo. A diferencia de la ubicación que le asignaba Gallardo, Meza jugó como doble pivote junto a Moreno, encargado de iniciar el juego.
Atlético Tucumán, dirigido por Julio Falcioni, explotó los problemas de River para enfrentar planteos cerrados. A los 20 minutos, una contra letal dejó expuesta a la defensa local: Nicola quebró a Pezzella y Tesuri definió para el 1-0. River tuvo chances de empatar, pero falló en la definición. En el segundo tiempo, el debutante Lautaro Pereyra, de 18 años, aportó frescura con gambetas y un remate al palo, pero el equipo no logró igualar.
Los silbidos de la hinchada acompañaron a los jugadores al final del primer tiempo y se intensificaron en el complemento, ante la falta de reacción. River fue lang.
