El gobernador bonaerense visitó la provincia con actividades institucionales y gremiales, sin encuentro oficial con Martín Llaryora, en un contexto de tensión política nacional.
Axel Kicillof realizó una gira por la provincia de Córdoba, combinando actividades gremiales, institucionales y políticas. La jornada comenzó en el Congreso de Fatsa en La Falda, donde participó de un encuentro sindical, y continuó con reuniones de gestión en varios municipios, incluyendo Cosquín y la capital cordobesa.
El gobernador bonaerense evitó generar roces con el gobernador local, Martín Llaryora, quien mantuvo su propia agenda en Villa de Soto. No hubo encuentro oficial entre ambos, lo que refleja la distancia estratégica que el oficialismo cordobés prefiere mantener en el actual contexto nacional.
En la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Kicillof presentó su libro “De Smith a Keynes: siete lecciones de historia del pensamiento económico” y firmó convenios educativos. Durante su discurso, criticó duramente al presidente Javier Milei, calificando su gestión como “un experimento fracasado a escala mundial” y asegurando que “le queda poco”. También llamó a un “gran acuerdo del peronismo” para defender la educación, la salud, las Malvinas y el trabajo.
El intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, destacó la amabilidad de Kicillof y señaló que hubo una concurrencia de casi mil personas. No obstante, advirtió sobre el rechazo que genera Cristina Fernández de Kirchner en la provincia, aunque reconoció que el gobernador bonaerense ha buscado despegarse de esa figura en los últimos tiempos.
A pesar de las críticas y el perfil político de su visita, Kicillof aseguró: “No estoy de visita como candidato”.
