Juan Ignacio Pastorino Aubry, alumno de Biotecnología de la UNSAM, desarrolló Nutrysin, una proteína innovadora que no genera alergias ni problemas digestivos. Su proyecto fue seleccionado para competir en la final internacional de Red Bull Basement en Estados Unidos.
Una mañana mientras desayunaba en la casa de su novia, Juan Ignacio Pastorino Aubry vio un paquete de albúmina en polvo (una proteína que se extrae del huevo), y pensó que podría desarrollar algo similar, pero sin depender de fuentes animales. Estudiante del último año de Biotecnología en la Universidad de San Martín (UNSAM), Pastorino Aubry comenzó a realizar ensayos de Bioinformática, con herramientas de Inteligencia Artificial (IA) para evaluar distintas secuencias de aminoácidos. Logró así una nueva proteína con alto nivel nutricional sin generar alergias ni problemas digestivos. Bautizó a este desarrollo «Nutrysin» (nutrición sintética) y comenzó a pensar cómo escalar la producción y el negocio en un mercado global, el de suplementos nutricionales, que actualmente mueve más de u$s100.000 millones anuales según Fortune Business Insights.
«Cada vez más gente va al gimnasio y consume suplementos dietarios. Un porcentaje es vegano o vegetariano y tiene intolerancia a la soja o al suero de leche, de los que se extraen la mayoría de los suplementos. Por eso me enfoqué en desarrollar nuevas proteínas que sean de fácil asimilación y digestión», comentó Pastorino Aubry a iProfesional.
Su proyecto fue seleccionado a comienzos de este año entre más de 800 propuestas por la compañía de bebidas energizantes Red Bull, para competir en Estados Unidos por un premio de 100.000 dólares. La competencia Red Bull Basement es un certamen internacional que promueve la innovación y los proyectos disruptivos presentados por jóvenes profesionales sub-30. Este año, la compañía se asoció con Microsoft y AMD para ofrecer herramientas tecnológicas de IA, tutorías y una plataforma global que ayuda a convertir ideas en prototipos y prototipos en productos.
El certamen tuvo una instancia nacional a fines del año pasado en la que Nutrysin resultó ganador. La final internacional será una experiencia inmersiva del 1° al 3 de junio en San Francisco, Estados Unidos. Durante tres días, los finalistas representantes de 45 países accederán a talleres, workshops y presentaciones ante el jurado compuesto por líderes de la industria tecnológica, biotecnológica y posibles inversores. La startup ganadora recibirá u$s100.000. Además, los tres mejores proyectos a nivel internacional obtendrán u$s25.000 en créditos de Microsoft Azure para escalar su infraestructura tecnológica.
Los suplementos nutricionales son productos diseñados para complementar la dieta diaria, aportando nutrientes como vitaminas, minerales, proteínas, aminoácidos o extractos botánicos. Su función no es sustituir las comidas, sino actuar como un soporte para optimizar el rendimiento físico, fortalecer el sistema inmunológico, prevenir deficiencias nutricionales y mejorar el bienestar. En la actualidad, se presentan en formatos como cápsulas, polvo para diluir y bebidas. Sus consumidores han dejado de ser exclusivamente deportistas de alto rendimiento para incluir a una población más amplia.
El plan del creador de Nutrysin es avanzar con los ensayos en el laboratorio y llegar a la formulación final del producto, para luego transferir el desarrollo a otra compañía que escale su producción y comercialización. Al mismo tiempo, con el asesoramiento de docentes y el ecosistema de startups incubadas en la UNSAM, está trabajando en el marco regulatorio y de propiedad intelectual (los suplementos dietarios requieren aprobación de la ANMAT).
La idea de inscribirse al concurso de Red Bull surgió cuando, en un intervalo de clases, Pastorino Aubry se acercó con otros compañeros a un stand de la marca. «Nos dieron una bebida para probar y había un QR para escanear con los datos para inscribirse en la competencia de negocios», recuerda el emprendedor. «Me inscribí porque antes había participado en otras competencias como ‘Vos lo hacés’ del Gobierno de la Ciudad, y en el concurso ‘Soluciones Innovadoras’ de la Fundación Empretec y el Banco Nación. En ambos quedé finalista».
