Un ejemplar de tortuga terrestre de patas rojas fue rescatado por Gendarmería Nacional en un control rutinario en Formosa. El animal era transportado dentro de una olla en un colectivo de larga distancia.
Personal de Gendarmería Nacional rescató a un ejemplar de tortuga terrestre de patas rojas (Chelonoidis Carbonarius) en un procedimiento de control realizado en Formosa. La particularidad del hallazgo es que la tortuga se encontraba en el interior de una olla metálica que llevaba una mujer entre sus piernas.
De acuerdo a la información proporcionada por esa fuerza de seguridad, el personal del Escuadrón 16 de Clorinda, que efectuaba controles intensivos y sorpresivos sobre la ruta nacional nº 11, kilómetro 1286, detuvo la marcha de un transporte público de larga distancia. Al momento de la requisa, los uniformados notaron que una ciudadana mayor de edad realizaba movimientos con sus piernas para intentar tapar un recipiente metálico que se encontraba debajo de su asiento. Esos ademanes alertaron al personal, que pidió la apertura de la olla. Allí se descubrió que en el interior había un ejemplar vivo de tortuga terrestre de patas rojas.
El traslado del animal representa una infracción directa a las leyes provinciales n° 1060 y 1314. Además, se trata de una especie en peligro de extinción, conforme a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). La tortuga fue resguardada y entregada al Ministerio de Producción y Ambiente, Dirección de Recursos Naturales y Gestión de la provincia.
La tortuga terrestre de patas rojas es la tortuga terrestre más grande de la Argentina. Tiene un caparazón ovalado de 50 o 60 centímetros, de color negro con manchas marrones o amarillas. Su cabeza es de color negro con manchas amarillas, anaranjadas o rojas, y sus extremidades son negras con manchas de color rojo o anaranjado. El peso máximo registrado en condiciones de libertad es de 14 kilogramos; sin embargo, existen ejemplares en el zoológico de Asunción del Paraguay que superaban los 20 kilogramos. La expectativa de vida es de más de 50 años. En la especie hay un marcado dimorfismo sexual: los machos suelen tener mayor tamaño que las hembras y poseen el plastrón cóncavo, la parte inferior del caparazón plana, con profundas concavidades laterales y colas más largas y gruesas. Las hembras poseen el plastrón plano, caparazones más abovedados, cóncavos lateralmente y colas más cortas.
