La campaña de trigo 2023/24 alcanzó una producción récord de casi 28 millones de toneladas y un rendimiento de 41 quintales por hectárea. Sin embargo, análisis posteriores revelaron que la calidad comercial es deficiente, con niveles de proteína inferiores al 9% y bajo contenido de gluten, lo que derivó en que aproximadamente dos tercios de la cosecha se clasifique como trigo forrajero.
La última campaña de trigo en Argentina registró una producción récord de casi 28 millones de toneladas y un rendimiento de 41 quintales por hectárea, según datos del sector. Sin embargo, análisis posteriores indicaron que la calidad comercial del grano es baja, con valores de proteína por debajo del 9% y partidas con escaso gluten, lo que impide su uso para la elaboración de harina destinada al consumo humano. Esta situación determinó que aproximadamente dos tercios de la cosecha se clasifique como trigo forrajero, destinado a alimentación animal.
El ingeniero en Producción Agropecuaria autor del análisis señaló que la tradición argentina como productor de trigos correctores se perdió hace varios años, a partir de la introducción de materiales genéticos de origen francés en la década de 1990. En la cadena productiva del trigo participan cinco actores: productores, semilleros, molinos, exportadores y asesores técnicos. Cada uno persigue objetivos específicos: los productores buscan maximizar el rendimiento; los semilleros, vender la mayor cantidad de semilla; los molinos, abastecerse al menor costo posible; la exportación, colocar el producto en el mercado con el mayor beneficio; y los técnicos, optimizar la relación costo-producto para sus clientes.
El autor sostuvo que existe una relación inversa entre rendimiento y calidad industrial: a mayor rendimiento, menor contenido de proteína y gluten. Señaló que esta tendencia podría modificarse mediante el manejo del nitrógeno aplicado al cultivo y la selección genética. Los molinos intentaron implementar programas de producción con convenios para asegurarse calidad, pero las variedades propuestas no alcanzaron los rendimientos de los nuevos materiales. La exportación, por su parte, comercializa el producto disponible sin distinción de calidad, siempre que exista mercado.
El análisis concluyó que los descuentos por mala calidad afectan el resultado económico de la cosecha récord, y propuso que los cinco sectores de la cadena se reúnan para coordinar necesidades y potencialidades, con el objetivo de recuperar la capacidad de producir trigo para consumo humano.
