El Departamento de Justicia de Estados Unidos se prepara para solicitar una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro, en un contexto de nuevas sanciones anunciadas por la administración de Donald Trump contra funcionarios y entidades estatales de la isla.
MIAMI (AP).- El Departamento de Justicia de Estados Unidos se prepara para pedir una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro. Esto se da en un contexto en el que Donald Trump amenaza con llevar a cabo una intervención militar en la isla.
La información surgió del testimonio de tres personas que dialogaron con periodistas de The Associated Press pero pidieron hacerlo bajo anonimato. La posible acusación está relacionada con la presunta participación de Castro, en 1996, en el derribo de dos aviones operados por el grupo de exiliados Hermanos al Rescate. En ese momento el expresidente era ministro de Defensa.
Trump se negó a hablar sobre este tema y remitió el asunto a la cartera de Justicia de su gobierno. “Necesitan ayuda, como saben, y cuando hablan de un país en declive —realmente son una nación o un país en declive, así que ya veremos”, dijo el presidente estadounidense a reporteros que se encontraban a bordo del Air Force One.
En tanto, el pasado jueves el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con funcionarios cubanos, incluido el nieto de Castro.
Por otra parte, Estados Unidos anunció este martes que impondrá nuevas sanciones contra funcionarios y entidades estatales de Cuba como parte de la política de presión de la administración de Donald Trump sobre La Habana. Las medidas fueron confirmadas por el Departamento de Estado y alcanzan a integrantes de la estructura política, militar y de inteligencia del país caribeño.
“Designé a 11 miembros de la élite del régimen y a tres organizaciones gubernamentales, incluidos funcionarios gubernamentales y figuras militares vinculadas al aparato de seguridad de Cuba, muchos de los cuales son responsables o han estado involucrados en la represión del pueblo”, anunció el Secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
Las disposiciones se apoyan en la orden ejecutiva que habilita sanciones contra personas y organismos señalados por participar en acciones represivas o representar riesgos para la seguridad nacional estadounidense. El paquete incluye restricciones económicas, congelamiento de activos bajo jurisdicción norteamericana y limitaciones migratorias para dirigentes cubanos y sus familiares directos.
A su vez, las recientes sanciones se complementan con la Orden Ejecutiva 14380, firmada el 29 de enero, mediante la cual Donald Trump declaró una emergencia nacional relacionada con Cuba. La Casa Blanca argumentó que las acciones del gobierno cubano representan una amenaza para la política exterior y la seguridad de EE.UU.
Castro ya estuvo en otra oportunidad bajo investigación penal en Estados Unidos. En esa ocasión, los fiscales federales de Miami sopesaron la posibilidad en 1993 de acusarlo a él y a varios otros altos funcionarios cubanos de tráfico de cocaína, basándose en el testimonio de narcotraficantes colombianos.
Con información de AP.
