La investigación por la desaparición de Axel Alejandro González avanzó con allanamientos simultáneos en cuatro domicilios de Fontana y Puerto Tirol, que derivaron en la detención de cuatro personas y el secuestro de elementos considerados clave para la causa.
La investigación por la desaparición de Axel Alejandro González avanzó de manera significativa con allanamientos simultáneos en cuatro domicilios de Fontana y Puerto Tirol, que derivaron en la detención de cuatro personas y el secuestro de elementos considerados clave para la causa. Las diligencias se realizaron bajo la coordinación de la Dirección de Investigaciones Complejas y con la intervención de la Fiscalía de Investigación Penal N° 14 de la provincia de Chaco.
Axel Alejandro González, de 21 años, fue visto por última vez a principios de mayo, cuando, según testimonios de su entorno, salió del barrio Takay en Puerto Tirol con destino a la vivienda de su novia en Puerto Vicentini. Desde entonces, su paradero es desconocido y la falta de comunicación encendió la alarma en su familia, que inició la búsqueda y radicó la denuncia.
El caso se tornó prioritario para las autoridades provinciales, que activaron un protocolo de emergencia e involucraron a distintas áreas especializadas para intentar dar con el joven. La Policía del Chaco precisó que el operativo de búsqueda incluyó la colaboración de equipos del Departamento de Canes, el COE y otras divisiones especializadas. Las tareas de rastrillaje se extendieron por distintos sectores de Fontana, la ribera del riacho Arazá y predios aledaños a lagunas cloacales de Sameep.
La Dirección de Investigaciones Complejas detalló que las detenciones se produjeron en el marco de la estrategia para identificar a los posibles responsables de la desaparición forzada de González. Además de canes, se utilizó luz ultravioleta sobre ropa de cama, un procedimiento estándar para la detección de rastros biológicos o manchas no visibles a simple vista. Junto a las detenciones, durante los allanamientos, la policía incautó diez teléfonos celulares, prendas de vestir y otros objetos de interés.
El análisis de la evidencia incautada durante los allanamientos quedó a cargo del Departamento Cibercrimen, que avanza con la extracción de datos de los dispositivos electrónicos y la revisión de imágenes captadas por cámaras de vigilancia. Según la Fiscalía de Investigación Penal N° 14, los resultados de las pericias tecnológicas serán determinantes para reconstruir los últimos movimientos de González y definir la responsabilidad de los detenidos.
En paralelo a los operativos, la madre del joven, María Gómez, declaró que una ojota atribuida a su hijo fue hallada en un sector que ya había sido inspeccionado, lo que generó sospechas sobre la transparencia de la investigación. A raíz de estas declaraciones, la fiscalía abrió una investigación paralela para determinar si existió intervención irregular de personal policial. «Hay cosas que no puedo hablar. No me cierra esa otra ojota que encontraron porque el día antes hicieron un rastrillaje, revisaron todo y la ojota no estaba y ayer fuimos y la ojota estaba», afirmó la mujer. Previamente, María Gómez señaló a dos agentes de la policía como posibles responsables.
La ficha difundida por la fiscalía describe a Axel González como un joven de 1,70 metros de altura, contextura delgada, tez blanca, cabello negro enrulado, tatuaje con el nombre Lautaro en el brazo derecho y una tobillera tejida de color rosado o morado. Vestía pantalón de acetato negro, medias de Boca Juniors, ojotas blancas y una campera inflable negra.
La policía mantiene habilitados los canales de contacto en la Comisaría de Puerto Tirol y el servicio de emergencias 911 para recibir información relacionada con el caso. El trabajo interdisciplinario entre las divisiones continuará en los próximos días, con la expectativa de que los análisis técnicos y los testimonios permitan avanzar en el esclarecimiento del caso.
