El incidente ocurrió en la localidad holandesa de Zeist; las imágenes se viralizaron en redes y llevaron a las autoridades a abrir una investigación sobre el uso de la fuerza.
Una mujer embarazada fue derribada durante una intervención policial en Países Bajos, lo que provocó una pelea entre agentes y un hombre que intentó asistirla. Las imágenes del hecho se viralizaron en redes sociales y la policía neerlandesa abrió una investigación para determinar si hubo un uso indebido de la fuerza.
El incidente ocurrió el 19 de mayo en un centro para solicitantes de asilo ubicado en Kampweg, en la localidad de Zeist, según informaron las fuerzas de seguridad en un comunicado difundido el sábado.
Los videos que se viralizaron en redes sociales muestran parte de la secuencia. En una de las grabaciones se observa a una mujer embarazada siendo apartada con violencia por una agente policial y cayendo al suelo. Segundos después, un hombre se acerca y comienza a pelear a puños con los efectivos.
A partir de ese momento se desencadena un forcejeo. Las grabaciones muestran empujones, golpes y momentos de tensión entre los involucrados, mientras otros policías intentan controlar la situación. En otro video se observa a varios agentes inmovilizando al hombre en el suelo.
Según precisó la radiotelevisión pública NOS, los uniformados habían acudido al centro alrededor de las 21:15 (hora local) tras recibir una denuncia por amenazas y actos de vandalismo con un arma blanca. Las autoridades no brindaron más detalles sobre el incidente.
La policía neerlandesa se pronunció públicamente más de una semana después, cuando las imágenes empezaron a circular en X y Facebook. En el comunicado, confirmaron haber iniciado una investigación sobre el proceder de los agentes.
La policía señaló que existen varias filmaciones del incidente y que todas forman parte de la investigación. “Debemos analizar exactamente qué ocurrió y en qué secuencia se desarrollaron los hechos”, declaró un portavoz citado por RTV Utrecht.
De acuerdo con voceros policiales, los efectivos intentaron actuar con rapidez en una situación que describieron como “dinámica y potencialmente riesgosa”, con el objetivo de garantizar la seguridad de las personas presentes y la de los propios policías.
El hombre involucrado, un residente de Zeist de 30 años, fue detenido y posteriormente puesto en libertad. Las autoridades informaron que, según los datos disponibles, la mujer embarazada no sufrió lesiones durante el incidente.
