Un estudio global de WIN y Voices revela una brecha entre la intención y la acción sustentable en Argentina, que ocupa el noveno lugar en el ranking de países con mayor distancia entre deseo y conducta. La preocupación por el cambio climático sigue siendo elevada, aunque muestra una leve disminución respecto de años anteriores.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, la edición 2026 de la WIN Worldviews Survey, elaborada por la Worldwide Independent Network of Market Research (WIN) junto con la consultora argentina Voices, reveló que persiste una brecha entre el deseo de adoptar hábitos más sustentables y las acciones concretas para lograrlo. El estudio incluyó a 45.000 personas de 45 países.
Según el informe, Corea del Sur encabeza el ranking de países con mayor distancia entre intención y acción, seguida por Filipinas, Tailandia, Ecuador, México, Colombia, Malasia, Pakistán, Argentina e India. Argentina ocupa el noveno lugar, con un 75% de brecha.
Constanza Cilley, directora ejecutiva de Voices, afirmó: “Esto no debería leerse como hipocresía o falta de conciencia, sino como una dificultad práctica. Hay obstáculos muy concretos: el costo de los productos sustentables, la falta de infraestructura, la escasa disponibilidad de alternativas, hábitos arraigados, falta de información clara y la presión de la vida cotidiana”. Añadió que “el desafío actual ya no es solo generar conciencia, sino facilitar comportamientos sustentables posibles, accesibles y sostenibles”.
En cuanto al consumo, el 65% de los encuestados a nivel global afirmó estar dispuesto a pagar más por productos sustentables. En Argentina, el porcentaje asciende al 68%.
A nivel global, el 81% de los encuestados considera que el calentamiento global representa una amenaza seria para la humanidad, una cifra que cayó respecto del 86% registrado en 2021. Cilley explicó que “el cambio climático es un fenómeno global, pero se vive, se interpreta y se prioriza desde experiencias muy locales”.
En Argentina, la preocupación ambiental descendió del 90% en 2021 al 84% en 2026. “El ambiente sigue siendo importante, pero compite con problemas mucho más inmediatos, como la inflación, los ingresos, el empleo, la inseguridad y la corrupción”, señaló Cilley.
El estudio también muestra un aumento del pesimismo: a nivel global, el 42% considera que ya es demasiado tarde para frenar el cambio climático, mientras que el 51% cree que todavía es posible revertir sus efectos. En Argentina, el 48% cree que ya es demasiado tarde y el 44% mantiene una visión optimista. En 2020, el pesimismo era del 37%.
El 77% de los encuestados a nivel global considera que sus decisiones personales pueden contribuir a mejorar el ambiente, aunque la cifra cayó siete puntos respecto de 2025. En Argentina, ese porcentaje asciende al 84%.
Respecto de las responsabilidades, el 68% de la población mundial considera que las empresas y los gobiernos deben asumir el liderazgo en la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, solo el 46% cree que los gobiernos están tomando las medidas necesarias. En Argentina, el 53% de los encuestados considera que el Gobierno no está actuando adecuadamente frente a los desafíos ambientales.
Por último, el 77% de las personas a nivel global cree que los desastres naturales se han intensificado como consecuencia del calentamiento global, una cifra que cayó desde el 81% en 2021. En Argentina, el 80% comparte esta visión.
