Gobernadores, la CGT y jefes de bloque del peronismo exploran la conformación de una mesa política para definir reglas de juego de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
El reciente diálogo entre un gobernador del Partido Justicialista (PJ) y Sergio Massa estuvo al borde de cristalizar una gran mesa de unidad del peronismo de cara a 2027. Las negociaciones continúan abiertas en el contexto político que atraviesa el principal partido opositor al gobierno de Javier Milei, a casi un año del cierre de listas para las elecciones presidenciales.
Con Massa como arquitecto de la unidad, el diálogo entre los distintos sectores del peronismo apuntaba a conformar una mesa política donde se sentaran los seis gobernadores del PJ, los jefes de bloque en el Congreso y la CGT. El objetivo era definir cuántos dirigentes están dispuestos a disputar la candidatura presidencial y establecer las reglas de juego: interna abierta o fórmula de consenso, en el caso de que el gobierno nacional logre aprobar el proyecto de ley para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Elías Suárez (Santiago del Estero) habían dado su acuerdo. También lo hicieron Jorge Sola y Cristian Jerónimo de la CGT, así como los titulares de las bancadas Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado). Sin embargo, la mesa no llegó a conformarse. Faltaba La Cámpora de Máximo Kirchner, que reclamó una silla diferenciada para ese espacio. Ante la negativa de algunos gobernadores, la negociación volvió a punto muerto.
Según fuentes partidarias, el argumento esgrimido desde varias provincias gobernadas por el peronismo fue que «La Cámpora ya está representada dentro de los bloques del Senado con Waldo de Pedro y también en Diputados con Máximo». En ese sentido, Mayans intentó convencer a Cristina Fernández de Kirchner de la necesidad de bendecir el diseño de esa mesa política. «Cristina, la Cámpora soy yo también, ¿o tenés alguna duda?», le planteó el formoseño jefe de bloque en una conversación telefónica a la ex presidenta y actual jefa del PJ a nivel nacional. La mediación de Mayans no alcanzó para destrabar la conformación de la mesa de unidad.
Sin el aval de Cristina Kirchner, y ante la ausencia del kirchnerismo en ese espacio en proceso de formación, Massa resolvió congelar la convocatoria para preservar la unidad. «Es como querer festejar el día de la madre y no invitar a tu mamá al festejo», razonaron cerca del jefe del Frente Renovador. En el peronismo, mientras tanto, preocupa la falta de conducción política de los seis gobernadores del PJ. Según se informó, Jaldo y Jalil parecen más cerca de La Libertad Avanza que del PJ que preside Cristina. La política de intervención partidaria en las provincias de Salta, Jujuy y Misiones también divide al peronismo.
Sin una estrategia unificada, algunos mandatarios provinciales del peronismo comenzaron a negociar por lo bajo con la Casa Rosada acuerdos en sus distritos. Buscan ser candidatos únicos a gobernador sin competencia de un postulante de La Libertad Avanza. A cambio ofrecen más apoyo en el Congreso y, para 2027, una colectora libertaria para los cargos provinciales que vaya colgada de la boleta del PJ. Karina Milei y Diego Santilli ya estudian la propuesta, que podría ahorrarle a Javier Milei derrotas anticipadas en algunas provincias en un calendario de comicios desdoblados previo a la elección presidencial.
Axel Kicillof se perfila como candidato natural del peronismo a la presidencia, a quien se sumó el sanjuanino Sergio Uñac, quien impulsa una gran interna para definir al candidato del PJ. También se anotó Ricardo Quintela, gobernador del interior más enfrentado a las políticas de La Libertad Avanza. En boxes aguarda Massa a que se defina el escenario electoral del próximo año. «Las negras también juegan, ellos son gobierno y eso no es un dato menor. La pelota está de su lado», razonan en la mesa chica de Massa, donde recuerdan que el jefe del Frente Renovador estuvo a un punto de ganar en primera vuelta en 2023 incluso con una inflación cercana al 250% anual.
Para 2027 podrían configurarse tres escenarios distintos para el peronismo. El primero, y tal vez el más complicado para cualquier candidato del PJ, es una elección hiperpolarizada, teniendo en cuenta las dificultades del peronismo para imponerse en un balotaje. Si finalmente Mauricio Macri recicla Juntos por el Cambio y se configura un comicio de tercios —con Milei por un lado, un candidato de Macri por el otro y el peronismo unido como tercera opción—, el escenario sería más favorable para el PJ. No se descarta tampoco que el comicio 2027 sea una elección de cuartos, con el peronismo dividido, lo que también forzaría un balotaje y potenciaría la incertidumbre en cuanto al resultado final de la presidencial.
Mientras intenta que la interna se apague, Massa les baja un mensaje claro a los intendentes y legisladores de su espacio: «Nuestra responsabilidad es que el peronismo sea gobierno en 2027. No se prendan en la interna, nosotros solo trabajamos por la unidad». Consciente de que el votante opositor a Milei no quiere internas expuestas, desde el massismo aseguran que «el candidato que más mide es el de la unidad del peronismo». «Vamos a trabajar en ampliar sin tirar a ningún compañero por la ventana, no hay lugar para sectas, hay que ir a buscar a todos con el foco puesto en escuchar a los trabajadores, a las Pymes y a la clase media que no llega a fin de mes porque está cada vez más endeudada», es el mantra que se repite con el objetivo de lograr una mesa de unidad para el próximo año.
