El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una garantía por US$ 550 millones para Argentina, destinada a fortalecer la seguridad y la justicia, y a afrontar el próximo pago de deuda por US$ 4.300 millones en julio.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una garantía por US$ 550 millones para Argentina. El apoyo financiero tiene como objetivo «fortalecer la seguridad y la justicia» y servirá para afrontar el próximo pago de deuda por US$ 4.300 millones en julio.
Se trata de la primera garantía otorgada por el BID al país para apoyar este tipo de reformas. «Permitirá al país movilizar US$ 1.200 millones con financiamiento privado, contribuyendo a mejorar el acceso a los mercados internacionales de capital, en línea con los objetivos del plan de sostenibilidad fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI)», señaló el BID en su comunicado.
El organismo multilateral había expresado su intención de apoyar al país durante abril, cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con el titular del BID, Ilan Goldfajn, en el marco de su gira por Washington.
«La aprobación de esta garantía, la primera otorgada por el BID a la Argentina, es una muestra concreta de la confianza en el programa económico y en las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei», afirmó Caputo.
El financiamiento respaldará el programa de Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (PROSEJUS), un conjunto de reformas del Gobierno que contribuirán a reducir la impunidad de los delitos asociados a organizaciones criminales.
El proyecto, que se enmarca en la Alianza por la Seguridad, la Justicia y el Desarrollo del BID, contempla un enfoque integral que incorpora un programa basado en resultados para fortalecer las capacidades de las fuerzas federales de seguridad, la investigación e inteligencia criminal.
«Busca fortalecer la capacidad del sistema de seguridad y justicia del país para aumentar la efectividad de la persecución penal, la investigación criminal y la recuperación de activos de origen ilícito», señalaron desde el organismo.
De acuerdo a las estimaciones del BID, el costo directo del crimen y la violencia en el país se estima en 3,9% del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que el PROSEJUS «contribuirá al crecimiento económico sostenible en Argentina, al reducir la impunidad y disminuir la criminalidad y la violencia asociadas al crimen organizado», al tiempo que «fortalecerá la confianza ciudadana en las instituciones públicas».
Este es el segundo respaldo financiero que consigue el Gobierno. Ayer, el Banco Mundial confirmó un paquete por US$ 2.000 millones destinado a apoyar la agenda de reformas del Ejecutivo y restablecer su acceso a los mercados internacionales de capital.
Junto al del BID, la administración central se garantiza los fondos necesarios para hacer frente al pago de deuda.
