Un estudio italiano publicado en el Journal of Voice sugiere que la soprano María Callas perdió la voz por dermatomiositis, una enfermedad autoinmune, y no por estrés emocional u otros factores.
Roma, 19 jun (EFE).- La pérdida de voz de la soprano Maria Callas, atribuida durante años a factores como el estrés emocional, se debió probablemente a una dermatomiositis, una enfermedad autoinmune y sistémica caracterizada por la inflamación crónica de los músculos y la piel, según una investigación italiana publicada esta semana en la revista Journal of Voice.
El estudio fue realizado por un grupo de investigación de la Universidad de Padua, compuesto por especialistas de la Unidad de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Padua y del Instituto de Historia de la Reumatología.
A principios de la década de 1960, la voz de la soprano comenzó a deteriorarse y sus apariciones en el escenario se volvieron menos frecuentes y más agotadoras hasta que, el 5 de julio de 1965, cantó por última vez. En el Covent Garden de Londres, ante la reina Isabel, interpretó la ‘Tosca’ de Puccini.
Durante años se atribuyó el deterioro vocal a múltiples factores, como el estrés emocional, la pérdida drástica de peso, el uso excesivo de la voz, problemas psicológicos o efectos secundarios farmacológicos.
Según los autores del estudio, una posible explicación para el deterioro vocal de Callas podría ser la dermatomiositis, una enfermedad autoinmune poco común que afecta a los músculos y la piel y que, en algunos casos, también puede afectar a la laringe y a los músculos respiratorios implicados en la producción de la voz.
Los investigadores llegaron a esta conclusión integrando una revisión de la literatura científica internacional en otorrinolaringología y reumatología con fuentes históricas, testimonios médicos contemporáneos, análisis foniatricos y evaluaciones de las grabaciones y actuaciones filmadas de Callas.
Rosario Marchese-Ragona, primera autora del estudio, afirmó: «La dermatomiositis puede manifestarse inicialmente con disfonía aislada o predominante debido a la afectación inflamatoria de los músculos intrínsecos de la laringe, lesiones de la mucosa de las cuerdas vocales o, más raramente, paresia de las cuerdas vocales».
Marchese-Ragona explicó que «los síntomas vocales pueden variar en paralelo con la actividad de la enfermedad y la respuesta a las terapias inmunosupresoras. En el caso de Maria Callas, identificamos numerosas similitudes clínicas y funcionales, incluyendo fatiga vocal progresiva, pérdida de soporte respiratorio, dificultad para mantener la potencia vocal, disfonía fluctuante y mejoría parcial tras el tratamiento con corticosteroides».
Por ello, añadieron, «la aplicación retrospectiva de criterios diagnósticos históricos y contemporáneos sugiere que la dermatomiositis representa una hipótesis clínicamente plausible para explicar al menos parte del deterioro vocal y físico de la cantante».
Además del interés histórico y cultural asociado a Maria Callas, la investigación pone de relieve que la disfonía persistente puede representar una manifestación temprana de enfermedades autoinmunes sistémicas. Para los investigadores, «el mensaje clínico más importante es que la ronquera persistente o atípica nunca debe ignorarse. En algunos casos, puede representar el primer signo de una enfermedad sistémica y requerir una evaluación multidisciplinaria que involucre a otorrinolaringólogos, logopedas, neurólogos y reumatólogos».
