La infusión de hierbabuena, consumida tradicionalmente en México tras las comidas, ha sido estudiada por la ciencia para determinar sus efectos en el hígado, combinando beneficios digestivos con advertencias sobre su uso en dosis elevadas.
El consumo de té de hierbabuena (Mentha spicata) es una práctica habitual en hogares mexicanos después de las comidas. La investigación médica ha analizado los efectos de esta infusión en el hígado, identificando mecanismos bioquímicos que vinculan su ingesta con la estimulación de la producción y el flujo de bilis, así como con la activación de enzimas hepáticas involucradas en la protección antioxidante.
Estudios preclínicos, realizados en modelos animales y cultivos celulares, indican que los compuestos de la hierbabuena, como la carvona y los flavonoides, favorecen la síntesis de ácidos biliares y la eliminación de colesterol y bilirrubina. Además, la infusión actúa como relajante de los músculos lisos intestinales, reduciendo espasmos y gases, lo que explica su uso tras comidas copiosas.
En el hígado, los principios activos inducen rutas metabólicas que transforman el colesterol en ácidos biliares, facilitando su excreción y reduciendo la acumulación de lípidos en el tejido hepático. En modelos animales, se ha observado que la administración regular de la infusión restaura los niveles de enzimas protectoras que neutralizan radicales libres, minimizando el daño oxidativo y la inflamación tisular.
No obstante, la literatura científica advierte que el consumo excesivo o el uso de extractos concentrados de hierbabuena puede provocar efectos adversos en el hígado. Dosis muy superiores a las habituales en una infusión pueden saturar la capacidad de desintoxicación del órgano, desencadenando necrosis celular, inflamación y alteraciones enzimáticas. El riesgo de toxicidad aumenta con aceites esenciales o suplementos de alta concentración, habiéndose reportado casos de hepatitis inducida por medicamentos.
Organismos de salud internacionales establecen límites para la exposición diaria y desaconsejan el uso de la planta en pacientes con enfermedades hepáticas previas, cálculos biliares o en combinación con medicamentos que requieran metabolismo hepático intensivo. Para la población general, la infusión tradicional preparada con hojas frescas o secas en cantidades moderadas se considera segura.
La Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en México permiten el uso de hierbabuena para infusiones alimenticias, siempre que no se empleen extractos industriales sin control de calidad. La Agencia Europea de Medicamentos contraindica su uso en personas con obstrucción biliar, antecedentes de cálculos o enfermedades hepáticas avanzadas. El Instituto Mexicano del Seguro Social recomienda no incorporar la hierbabuena ni otros remedios herbolarios no estandarizados en el tratamiento de enfermedades hepáticas crónicas, debido al riesgo de interacciones medicamentosas.
Esta información tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica profesional. Ante cualquier duda, consulte a un especialista en salud.
