Emma Costa, de ocho años, recibe inyecciones de hormona de crecimiento desde octubre de 2024. Durante la aplicación canta para mitigar el dolor. Sueña con conocer a Lionel Messi para preguntarle si él también sintió dolor durante su tratamiento.
Emma Costa, de ocho años, asiste a tercer grado, cursa Plástica y obtiene calificaciones sobresalientes. Vive con su madre Daiana, su hermano Francisco y dos mascotas. Desde octubre de 2024 recibe un tratamiento con hormona de crecimiento mediante inyecciones subcutáneas nocturnas. Durante la aplicación, Emma canta canciones de su ídola Yami Safdie para distraerse del dolor.
Daiana Costa, madre de Emma, prepara la medicación a diario y aplica la inyección en distintas zonas del cuerpo. Hasta la fecha, Emma recibió 572 dosis. La niña expresó su deseo de conocer a Lionel Messi para preguntarle si cuando era niño y recibió el mismo tratamiento también sentía dolor.
Emma nació el 6 de noviembre de 2017. A los dos años, su madre notó que dejó de crecer al ritmo esperado. Tras múltiples consultas, en octubre de 2024 fue diagnosticada con déficit de crecimiento severo asociado a insuficiencia de cortisol. El tratamiento comenzó el 30 de octubre de 2024, cuando Emma pesaba 13,9 kg, medía 93 cm y usaba calzado número 23. Deberá continuar con las inyecciones hasta al menos los 15 años.
Daiana Costa atravesó una cirugía por un tumor en el cuello del útero cuando Emma tenía un año y medio, seguida de diez cirugías consecutivas por una infección intrahospitalaria que le provocó la pérdida del útero, trompas, parte de la vejiga y parte de un riñón. Durante ese período, Emma fue criada por su abuela.
Actualmente, Daiana busca trabajo en el sector privado. La hormona de crecimiento que necesita Emma tiene un costo mensual superior a 7 millones de pesos. La medicación no puede reemplazarse. Daiana vendió su auto y agotó sus ahorros para sostener el tratamiento. En una ocasión, Emma estuvo diez días sin recibir dosis, hasta que otra familia le envió lapiceras sobrantes.
Daiana abrió cuentas bancarias para recibir donaciones y comparte información con otras familias que enfrentan tratamientos similares.
