A pocos días del veredicto en el juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, las abogadas querellantes Valeria Carreras y Lorena Arias difundieron un comunicado en el que señalan una presión mediática y política sobre los jueces.
El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz se encuentra próximo a dictar el veredicto en el juicio por el hundimiento del ARA San Juan, ocurrido en 2017 y en el que fallecieron sus 44 tripulantes. En ese contexto, las abogadas querellantes Valeria Carreras y Lorena Arias emitieron un comunicado en el que denunciaron una «presión mediática y política» sobre los jueces encargados de resolver el caso.
Las letradas afirmaron que distintos medios nacionales publicaron en los últimos días artículos que reproducen los argumentos de las defensas. «No es casualidad. Es presión. Y la denunciamos», declararon. Sostuvieron que existe una estrategia para instalar que «no se sabe qué pasó» con el submarino y que, en consecuencia, no debería haber condenas, postura que rechazaron al señalar que «eso es falso».
En el comunicado, recordaron que la prueba reunida fue analizada en distintas instancias. Indicaron que en enero de 2020 se dictó el procesamiento de los acusados, que la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia lo confirmó en noviembre del mismo año y que el Consejo de Guerra de la Armada Argentina consideró que existían elementos para destituir a oficiales superiores. «No hace falta una prueba nueva. Hace falta que el Tribunal no ceda ante la presión», afirmaron.
Carreras y Arias también cuestionaron la estrategia defensiva. Señalaron que en más de ocho años las explicaciones fueron cambiando: desde una apertura accidental de una válvula, pasando por atribuir responsabilidades a la tripulación y al comandante fallecido, hasta comparaciones con figuras de la mitología griega. «Todo, menos hacerse cargo de sus actos y de sus omisiones», afirmaron.
Denunciaron que sobre los integrantes del Tribunal se ejerce presión «valiéndose del poder institucional que aún detentan los acusados». En contraposición, destacaron que representan a suboficiales y familiares de las víctimas «sin padrinos políticos, sin fortuna», que reclaman justicia desde hace más de ocho años.
Finalmente, las abogadas aclararon que el proceso no apunta contra la institución naval, sino a determinar responsabilidades por la muerte de los tripulantes: «Este juicio no es contra la Armada Argentina. Es por 44 hombres de la Armada Argentina que perdieron la vida por decisiones y omisiones de sus superiores». El comunicado concluye: «No nos subestimen. El mar no los hundió. Fueron los hombres. Y deben ser condenados».
