El felino, adoptado en 2011, permaneció en la residencia oficial durante los gobiernos de David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y Keir Starmer.
Mientras los primeros ministros del Reino Unido cambiaron en varias ocasiones, un residente permaneció en el número 10 de Downing Street. Se trata de Larry, el gato que esta semana volvió a ser noticia tras la salida del primer ministro Keir Starmer, quien anunció su dimisión.
Con 19 años, el felino presenció la salida de seis primeros ministros desde su llegada a la residencia en febrero de 2011: David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y el propio Starmer.
Larry fue rescatado de un refugio y adoptado el 15 de febrero de 2011 para instalarse en Downing Street y asumir el cargo de Jefe Cazador de Ratones de la Oficina del Gabinete, una tradición existente en la residencia del primer ministro británico.
Se cree que nació en enero de 2007 y pasó sus primeros días como gato callejero hasta ser rescatado por el refugio Battersea Dogs & Cats Home, una organización de protección animal de Londres.
Su tarea principal consiste en controlar la presencia de roedores, aunque con el tiempo adquirió un papel simbólico. Desde las cuentas oficiales del Gobierno británico suelen describir con humor algunas de sus responsabilidades, como recibir a los invitados, inspeccionar las medidas de seguridad y comprobar si los muebles son cómodos para dormir.
Larry protagonizó fotografías junto a mandatarios y líderes internacionales, entre ellos el expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, además de otros jefes de Estado y representantes diplomáticos durante los últimos quince años.
En redes sociales, miles de personas siguen sus apariciones y cada cambio de primer ministro suele generar bromas sobre si el nuevo mandatario deberá adaptarse a Larry.
Se especuló con la posibilidad de que Larry conviva con un perro. Andy Burnham, quien sucedería a Keir Starmer como primer ministro, tiene un perro llamado Axel, adoptado de la organización benéfica Dogs Trust, de la que es embajador de la campaña “Adopta, no compres”.
