La gobernadora Kathy Hochul firmó una orden ejecutiva que instruye a todas las agencias estatales a analizar procesos administrativos con el objetivo de eliminar trámites obsoletos, reducir costos y agilizar servicios públicos.
Miles de trámites, requisitos y normas administrativas del estado de Nueva York serán sometidos a una revisión sin precedentes para eliminar procesos obsoletos, reducir costos y agilizar servicios públicos. La medida forma parte del programa Regulatory Reset, impulsado por la gobernadora Kathy Hochul.
La orden ejecutiva instruye a todas las agencias estatales a analizar los procesos que podrían generar demoras o gastos innecesarios para ciudadanos y negocios. Entre los aspectos que serán revisados figuran requisitos como el envío de documentos por correo postal o fax, la presentación de firmas manuscritas, la entrega de múltiples copias físicas de formularios, la realización de gestiones presenciales y determinadas certificaciones notariales que podrían reemplazarse por alternativas digitales.
“Los neoyorquinos dependen del gobierno estatal todos los días, pero durante demasiado tiempo la burocracia innecesaria ha ralentizado funciones esenciales del Estado”, afirmó Hochul. La funcionaria sostuvo que el objetivo es ahorrar tiempo y dinero a los ciudadanos mientras se mejora la capacidad de respuesta de los organismos públicos.
Uno de los elementos centrales del plan es el uso de herramientas de inteligencia artificial para detectar regulaciones potencialmente desactualizadas y oportunidades de simplificación administrativa. La administración estatal trabajará junto con organizaciones especializadas en innovación gubernamental, entre ellas Recoding America Fund, U.S. Digital Response y RegLab, el laboratorio de investigación de la Universidad de Stanford. Según la oficina de la gobernadora, estas herramientas permitieron analizar miles de disposiciones y millones de palabras contenidas en normas estatales para identificar posibles cambios que facilitan la gestión pública. Hochul aclaró que ninguna decisión será adoptada de forma automática: todas las recomendaciones deberán ser evaluadas por especialistas y funcionarios antes de avanzar con eventuales modificaciones.
La evaluación también alcanzará tarifas y multas consideradas excesivas para individuos y pequeños negocios, informes obligatorios que demandan recursos sin aportar beneficios claros, juntas, consejos y comisiones cuya función podría haber perdido relevancia, y procedimientos que dificultan el acceso de los ciudadanos a servicios estatales. Las primeras medidas derivadas de este proceso podrían anunciarse antes de que finalice 2026.
El Regulatory Reset forma parte de EXPRESS NY, una estrategia impulsada por Hochul para modernizar la administración estatal y simplificar gestiones para residentes y empresas. En junio, se presentó un paquete inicial de 50 acciones distribuidas entre 22 organismos públicos destinadas a eliminar requisitos considerados innecesarios o acelerar distintos trámites. Según estimaciones oficiales, esas medidas permitirán ahorrar decenas de millones de dólares y más de un millón de horas al año a los habitantes del estado. La iniciativa también complementa la agenda Let Them Build, aprobada en mayo, que introdujo cambios en la Ley de Revisión de Calidad Ambiental del Estado (Seqra) para acelerar proyectos de vivienda e infraestructura. Además, la administración recibió cerca de 4000 propuestas enviadas por ciudadanos de los 62 condados de Nueva York, muchas de las cuales sirvieron para establecer las prioridades de esta revisión.
