La automotriz alemana presentó en el mercado local la renovada línea de su modelo de acceso, con mejoras en dimensiones, motor y equipamiento tecnológico.
BMW presentó en Argentina la cuarta generación del Serie 1, producida en la planta alemana de Leipzig. El modelo se comercializa en tres niveles de equipamiento: 118 Advantage, 118 Sportline y M135 xDrive. La unidad evaluada fue la variante intermedia 118 Sportline.
El vehículo mide 4,361 m de largo, 1,8 m de ancho y 1,459 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,67 m. El baúl ofrece una capacidad de 380 litros, expandible a 1200 litros. El peso en vacío es de 1390 kg.
En el exterior, incorpora faros LED con elementos de luz verticales, parrilla de doble riñón rediseñada y llantas de aleación de 18 pulgadas. En el interior, cuenta con dos pantallas curvas: una de 10,25 pulgadas para el panel de instrumentos y otra central de 10,7 pulgadas con sistema operativo BMW 9, compatible con Android Auto y Apple CarPlay. El equipamiento incluye techo panorámico eléctrico, head-up display, tapizados en cuero ecológico perforado y climatizador automático bizona.
En seguridad, dispone de seis airbags, anclajes Isofix, frenos con ABS y EBD, controles de estabilidad y tracción, alerta de colisión frontal y paquete de ADAS con frenado de emergencia e indicador de presión de ruedas.
El motor es un turbonaftero de 1.5 litros, tres cilindros y 12 válvulas, que entrega 156 CV entre 4900 y 6500 rpm y un torque de 23,45 kgm entre 1500 y 4600 rpm. Está acoplado a una transmisión automática de doble embrague y siete marchas con tracción delantera. La aceleración de 0 a 100 km/h es de 8,4 segundos y la velocidad máxima está limitada a 260 km/h. El consumo promedio en uso combinado es de 6,3 litros cada 100 km.
El precio sugerido para la versión 118 Sportline es de US$55.900.
