El Parlamento de la Unión Europea dejó sin efecto los cambios que clasificaban a la soja como cultivo de alto riesgo ambiental, lo que permite mantener las exportaciones de biodiesel y aceite de soja hacia ese bloque.
Esta semana, el Parlamento de la Unión Europea dejó sin efectos los cambios impulsados por la Comisión de ese bloque que clasificaban a la soja como un “cultivo de alto riesgo ambiental”. La medida generaba inquietud en la cadena de la soja, principal fuente de divisas para la economía argentina.
La decisión permite que las exportaciones de biodiesel y aceite de soja continúen hacia la Unión Europea. Las compras del bloque representan unos US$350 millones anuales en biodiesel y US$480 millones en aceite de soja para uso industrial.
El canciller Pablo Quirno afirmó que “la soja argentina es sustentable, como siempre lo sostuvimos. Las recomendaciones del Parlamento Europeo, que deberán ser tenidas en cuenta por la Comisión Europea en la elaboración de un nuevo proyecto, van en línea con estas posiciones técnicas presentadas por la Argentina”.
Gustavo Idigoras, presidente de CIARA-CEC y del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), declaró que la decisión de la UE “es una exitosa gestión público privada de Argentina”.
El complejo sojero argentino enfrenta desafíos como el estancamiento de la producción en 50 millones de toneladas, la competencia de Brasil y las negociaciones bilaterales de Estados Unidos con China. En este contexto, se debate en el Congreso la ampliación del corte de gasoil con biodiesel, iniciativa respaldada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, el secretario de Energía Daniel González y la Liga Bioenergética.
