El alcalde con licencia del Municipio de General Escobedo, Nuevo León, expuso su visión sobre lo que implica ser claudista en la entidad, vinculándolo con el Proyecto de Nación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el Plan México.
En un artículo de opinión difundido recientemente, el alcalde con licencia del Municipio de General Escobedo, Nuevo León, definió qué significa para él ser claudista. Según el texto, ser claudista es una forma de gobernar y de vivir el servicio público que busca un gobierno capaz e inteligente que produzca prosperidad y tenga políticas públicas para compartirla.
El autor afirmó que Nuevo León necesita un gobierno claudista que impulse la inversión, fortalezca a las empresas, genere empleos bien pagados y convierta ese crecimiento en seguridad, educación, cultura, infraestructura y oportunidades. Sostuvo que ser claudista implica impulsar, con lealtad y trabajo, el Proyecto de Nación encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y hacer realidad el Plan México desde lo local.
El alcalde con licencia declaró que en la Capital de la Transformación logró atraer más de 5 mil millones de dólares en inversión, generar más de 20 mil empleos y tener una de las cinco policías más confiables de México con certificación internacional. También mencionó la implementación de programas sociales, ambientales, de apoyo al adulto mayor, a la mujer y a futuras generaciones.
Además, señaló que ser claudista es creer en el Capitalismo Social Norteño, donde el Estado convoca a los empresarios a construir prosperidad compartida, y que los empresarios no son adversarios de la Transformación sino aliados. Indicó que cuando la inversión llega, se generan empleos, mejores ingresos y el gobierno local tiene más capacidad para invertir en seguridad, salud, educación e infraestructura.
El autor sostuvo que el mejor camino para enfrentar los desafíos de Nuevo León es la adopción integral del proyecto de la presidenta Sheinbaum, y que ser claudista es construir una Mayoría Norteña articulada desde Morena, que convoque a empresarios, trabajadores, universidades, jóvenes, mujeres y sociedad civil. Afirmó que el desarrollo se mide por las oportunidades que ofrece a las mujeres, y que ser claudista implica combatir la contaminación con innovación, enfrentar la inseguridad con inteligencia y resolver la escasez de agua con planeación.
Finalmente, concluyó que Nuevo León necesita crecimiento económico y justicia social al mismo tiempo, y que ser claudista es la respuesta.
