El fenómeno ‘Trad Wife’ (esposa tradicional) y la discusión sobre el ‘voto por familia’ en Estados Unidos han llegado a México, donde figuras políticas y creadores de contenido han expresado posturas que cuestionan el sufragio femenino y la autonomía de las mujeres.
El movimiento ‘Trad Wife’ (esposa tradicional), que comenzó como una tendencia estética en redes sociales con videos de mujeres realizando tareas domésticas de forma idealizada, ha evolucionado hacia un fenómeno político. En Estados Unidos, figuras vinculadas a este movimiento han defendido públicamente el concepto de ‘voto por familia’ (household voting), que propone que el sufragio sea ejercido únicamente por el esposo como representante del hogar. Este debate ha traspasado fronteras y ha llegado a México, donde ha generado controversia.
¿Qué es el movimiento ‘Trad Wife’?
El término ‘Trad Wife’ proviene del inglés traditional wife y describe a una subcultura de mujeres jóvenes que, a través de plataformas como TikTok e Instagram, promueven la renuncia a la vida profesional y pública para dedicarse al hogar, la maternidad y la sumisión voluntaria ante sus esposos. Influencers como Savannah Faith Stone y Estee Williams han acumulado millones de seguidores mostrando una vida doméstica idealizada. Sin embargo, muchas de estas mujeres monetizan sus redes, ejerciendo una autonomía financiera que contradicen en su discurso.
El ‘voto por familia’ en Estados Unidos
Durante la Women’s Leadership Summit de la organización conservadora Turning Point USA, figuras del movimiento Trad Wife defendieron el concepto de un voto por familia. Alexus DeGraaf, asistente a la convención, declaró al medio canadiense CBC: “Mi perspectiva como mujer cristiana es que mi esposo y yo somos una sola carne. Yo voto igual que él, así que honestamente estaría de acuerdo con renunciar a mi derecho al voto porque sé que él me representaría bien”. La influencer Savannah Stone afirmó en podcasts que “si las mujeres no pudieran votar, el aborto nunca habría sido legal en primer lugar”. Actualmente no existe ninguna iniciativa de ley formal en el Congreso de EE. UU. para derogar la 19.ª Enmienda, que garantiza el voto femenino desde 1920.
Impacto en México
En México, el militante del Partido Acción Nacional (PAN) Javier Albarrán generó polémica tras participar en la Women’s Leadership Summit en Estados Unidos, donde defendió el concepto de ‘voto por casa’ o ‘voto por familia’. Ante las críticas, Albarrán rechazó que su intención fuera retirar el derecho al voto a las mujeres. Organizaciones de la sociedad civil alertaron que estas narrativas buscan importar corrientes ultraconservadoras a México.
Otro ejemplo reciente ocurrió en el podcast ‘Leo y Nacho Podcast’, donde el creador de contenido Ignacio González Jáuregui y la abogada Natalia Torres plantearon que el voto debería restringirse a personas con doctorado o que cumplan un curso sobre política. Dado que menos del 1% de la población en México tiene un doctorado, esta propuesta dejaría a más del 90% sin acceso al sufragio.
Estas ideas no han tenido repercusiones en políticas reales dentro de los poderes gubernamentales en México. No obstante, el debate sobre la igualdad y la ciudadanía de primera o segunda clase ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos.
