El Poder Ejecutivo enviará al Congreso un proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central que reduce el mandato de la entidad a preservar el valor de la moneda, prohíbe el financiamiento al Tesoro y establece sanciones por emisión.
El lunes pasado, en la Casa Rosada, el presidente Javier Milei explicó a legisladores oficialistas el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central (BCRA) que el Gobierno enviará al Congreso en las próximas semanas. El texto integra los compromisos firmados con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Según lo presentado por el Ejecutivo, la propuesta establece que el único objetivo del BCRA será preservar el valor de la moneda. Además, prohíbe todo financiamiento directo o indirecto al Tesoro, elimina las letras intransferibles, restringe el giro de utilidades del BCRA y crea sanciones para quienes autoricen emisión.
La referencia histórica citada por el oficialismo es la carta orgánica de 1992, sancionada junto con la ley de convertibilidad. Aquella normativa generó una década de estabilidad de precios, aunque también estuvo acompañada de cierre de fábricas, desempleo de dos dígitos y una crisis en 2001.
Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en abril de 2026 había 484.000 empleadores activos, 28.300 menos que en noviembre de 2023, una caída del 5,5%. De cada cien empresas dadas de baja, 98 eran pymes. El Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) reportó 235.000 asalariados privados registrados menos desde el cambio de gestión, con doce meses consecutivos de retroceso.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IAG), sobre datos del Indec, indicó que entre noviembre de 2023 y junio de 2026 la inflación acumuló un 320%, mientras que el salario privado registrado subió 281% y el dólar mayorista, 295%. Las tarifas de luz, gas, agua y combustibles aumentaron 602%. La mora de las familias alcanzó máximos desde la convertibilidad, según el BCRA.
En los primeros cinco meses de 2026, la minería creció 19,7% respecto al mismo período de 2023; la industria cayó 11,6%; y la construcción se contrajo 22,8%. Las exportaciones de energía subieron 44,7% en el año y el saldo comercial de enero a mayo fue de cerca de 12.000 millones de dólares, el mejor en al menos 36 años.
El artículo, firmado por el coordinador del Área de Economía del Instituto Argentina Grande, sostiene que la reforma congela la economía en un modelo donde los enclaves exportadores crecen mientras el tejido productivo se reduce, y plantea la necesidad de debatir instrumentos como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) antes de su aprobación legislativa.
