Dos buques redirigieron su trayecto hacia el canal de Suez luego del anuncio de un bloqueo naval contra Arabia Saudita por parte de la milicia yemení.
Cuatro petroleros modificaron su rumbo este miércoles en el Mar Rojo luego de las amenazas de los hutíes de Yemen contra embarcaciones con destino a puertos de Arabia Saudita. Dos de los barcos indicaron como nuevo destino el canal de Suez, según datos de seguimiento marítimo.
El cambio de ruta ocurrió después de que la milicia hutí, alineada con Irán, anunciara el lunes un bloqueo naval contra Arabia Saudita. La correduría marítima Clarksons señaló que las advertencias del grupo yemení ya comenzaron a modificar el comportamiento de los operadores. “La amenaza de acciones hostiles de los hutíes contra Arabia Saudita ha comenzado a tener un efecto general en la actividad de los petroleros”, indicó en una nota.
La compañía también explicó que varios buques que habían cargado petróleo en el puerto saudita de Yanbu, ubicado en el mar Rojo, optaron por dirigirse hacia el canal de Suez en lugar de avanzar hacia el sur, rumbo al estrecho de Bab el-Mandeb. “Hay informes de varios petroleros, que habían cargado en el puerto saudita de Yanbu, en el mar Rojo, que han cambiado de rumbo hacia el canal de Suez en lugar de navegar hacia el sur, en dirección al estrecho de Bab el-Mandeb, mientras que otros mantienen sus posiciones a la espera de nuevas instrucciones”, detalló la correduría.
La fuerza naval Aspides de la Unión Europea advirtió que los barcos relacionados con Israel, Estados Unidos o Arabia Saudita enfrentan un riesgo mayor de ataques por parte de los hutíes. Por ese motivo, recomendó evitar las travesías por el mar Rojo y el golfo de Adén hasta que disminuya la amenaza. El aviso también sugirió a las embarcaciones que hayan pasado recientemente por puertos sauditas reducir su exposición digital, limitando las transmisiones del sistema de identificación automática (AIS) y restringiendo información pública que pueda facilitar su ubicación.
Según los registros de navegación de LSEG, MarineTraffic y el análisis del grupo británico de gestión de riesgos marítimos Vanguard, los cuatro petroleros cambiaron de dirección. Dos de ellos marcaron como destino aguas abiertas del mar Rojo. Además, el transportador de vehículos Liu Jiang Kou habría dado media vuelta en el golfo de Adén después de indicar que se dirigía al puerto saudita de Yeda. El buque es gestionado por el grupo chino COSCO Shipping, que no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.
El cierre de la zona sur del mar Rojo representaría un problema para Arabia Saudita porque eliminaría una alternativa estratégica al estrecho de Ormuz, una de las principales vías de salida del petróleo mundial. “Este embargo (de los hutíes) plantea serias dudas sobre la viabilidad de las rutas hacia el este desde el puerto saudí de Yanbu —el punto de salida de su oleoducto este-oeste—”, señaló la correduría marítima Braemar en otro informe.
Durante el miércoles, algunos petroleros todavía permanecían cerca del fondeadero de Yanbu, según los datos de seguimiento. Sin embargo, el tráfico marítimo en la zona aún no recuperó completamente sus niveles previos a los ataques hutíes iniciados en noviembre de 2023 frente a las costas de Yemen. Aquellas ofensivas fueron justificadas por el grupo como una muestra de apoyo a los palestinos durante la guerra en Gaza y afectaron durante meses a las rutas comerciales internacionales. Los ataques contra buques mercantes finalizaron tras el alto el fuego alcanzado en Gaza en octubre pasado.
Los hutíes volvieron a advertir a las compañías navieras que no carguen ni descarguen mercancías en puertos sauditas bajo amenaza de convertir a esos barcos en objetivos. “Advierten a todos los buques que tengan intención de dirigirse a puertos sauditas de que serán objetivos fáciles”, afirmó una fuente del sector naviero que recibe información actualizada desde una embarcación en el mar Rojo.
El petróleo superó los u$s 95 y tocó máximos de seis semanas en medio de los ataques en Medio Oriente. El dólar global detuvo su racha alcista ante las señales desde Japón.
