Distintos actores del sector vitivinícola de Mendoza expresaron su oposición a los cambios propuestos por el Gobierno nacional en la Ley General de Vinos, que incluyen la eliminación del fraccionamiento en origen y la disolución de la Corporación Vitivinícola Argentina.
MENDOZA.- El ministro de la Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, afirmó que las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional a la Ley General de Vinos (N° 14.878) y la Ley Nacional de Alcoholes (N° 24.566) ponen en riesgo la identidad vitivinícola de la provincia. Las propuestas, que están a cargo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, contemplan la posibilidad de elaborar vino fuera de la zona de producción, la eliminación del fraccionamiento en origen y la reducción de los controles del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
Vargas Arizu declaró: “No es lo mismo un Cabernet de Cafayate que un Cabernet de Luján de Cuyo. Tampoco uno producido en Los Chacayes, Lavalle o Santa Rosa. Cada vino tiene características, aromas y sabores distintos”. El funcionario sostuvo que las indicaciones geográficas, el envasado en la provincia y el sistema de seguimiento son pilares del modelo productivo y turístico de Mendoza.
El proyecto oficial también propone la disolución de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), entidad encargada de la promoción estratégica del sector. Fabián Ruggeri, presidente de Coviar, calificó la iniciativa como “una ley nociva” y señaló: “Van a mezclar vino importado con el nuestro. Los sobrestocks que haya en el mundo van a venir a parar acá. La trazabilidad también es fundamental. El vino es identidad, cultura, personalidad y familias detrás”.
De acuerdo con los productores, la eliminación del fraccionamiento en origen trasladaría el envasado a grandes centros de consumo, lo que afectaría a las pymes locales. Además, la reducción de la fiscalización del INV limitaría sus muestras al producto final embotellado, lo que, según los productores, eleva el riesgo de adulteraciones. También se permitirían las mezclas de vinos importados entre sí o con productos nacionales.
El sector vitivinícola representa aproximadamente el 15% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de Mendoza, nuclea a más de 800 bodegas y cuenta con unos 20.000 productores. Mendoza produce más del 70% del vino de Argentina. El enoturismo, que atrae a más de 2 millones de visitantes por año, también es considerado un capital estratégico por los actores del sector.
Vargas Arizu agregó: “La vitivinicultura no es un negocio más, es una forma de vida. Hay 16 provincias que tienen esta actividad. Hay muchas objeciones y lo vamos a ir a pelear, para dar nuestro punto de vista, con nuestros legisladores”.
