Margarita Lalor Cavanagh, argentina, padeció esclerosis lateral amiotrófica (ELA) durante 36 años y falleció en 2005. En 2022, la Asociación Civil AEDIN inició la fase preliminar de su proceso de canonización ante el Arzobispado de Buenos Aires. De ser aprobado por el Vaticano, sería la primera santa discapacitada del mundo.
Margarita Lalor Cavanagh nació el 25 de julio de 1946 en Argentina. A los 20 años, una dieta para perder peso le provocó un desequilibrio hormonal que derivó en la aparición de esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Los primeros síntomas se manifestaron en 1969, cuando comenzó a perder destreza en la mano derecha. Los médicos le dieron una expectativa de vida de pocos meses, pero sobrevivió 36 años más, hasta su muerte el 9 de junio de 2005.
Según la Alianza Internacional de Asociaciones de ELA, el caso de longevidad más extenso corresponde al astrofísico británico Stephen Hawking, quien vivió 55 años después del diagnóstico. El segundo caso mundial es el de Margarita Lalor Cavanagh.
Durante su enfermedad, Lalor Cavanagh escribió el libro Se puede, dedicado a su madre, utilizando un dispositivo adaptado que le permitía escribir con el pie izquierdo a un ritmo de 7 caracteres por minuto. La obra, de 145 páginas, relata su experiencia personal y su enfoque religioso. En la primera página escribió: “La religión ha sido y es lo más importante de mi vida”.
En 1970, intentó inscribirse en el traductorado público de inglés en la Facultad de Derecho de la UBA, pero el director le dijo: “Vuelva cuando pueda escribir”. En 1972, asistió como oyente a clases de Plástica V en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. El entonces rector interventor, Rodolfo Puiggrós, le sugirió que dejara las clases por cuestiones de seguridad.
Su psiquiatra, Mauricio Goldberg, le recomendó continuar sus estudios en casa y mantener el vínculo con su confesor. Según Nilda Cristina Britos, quien trabajó con ella durante 22 años, Lalor Cavanagh nunca se quejó de su estado y solía decir: “Si Dios me dio esto, él sabrá por qué”.
En 2022, la Asociación Civil AEDIN presentó una solicitud ante el Arzobispado de Buenos Aires para iniciar la fase preliminar de canonización. El proceso incluye la recolección de testimonios y la evaluación de posibles casos de santidad. La decisión final corresponderá al Papa León XIV.
