La cantante estadounidense Ariana Grande publicó su octavo álbum de estudio, Petal, en el que reduce la intensidad de su despliegue vocal para explorar atmósferas melancólicas. El disco aborda temas como el amor, la fama y el control de su historia personal.
La cantante estadounidense Ariana Grande lanzó su octavo álbum de estudio, Petal, el [fecha de lanzamiento]. En esta producción, la artista optó por un registro vocal más contenido, con susurros, falsetes y armonías superpuestas, en lugar de los agudos y melismas que caracterizaron sus trabajos anteriores.
El álbum fue producido por Ilya Salmanzadeh, colaborador habitual de Grande, con aportes puntuales de Max Martin. Petal incluye canciones que combinan pop, R&B, synth-pop y elementos de electrónica, con una estética de texturas oscuras.
En declaraciones previas al lanzamiento, Grande explicó que el disco fue escrito desde un lugar emocional que describió como “rabia sin filtros”. También mencionó su decisión de alejarse temporalmente de la vida pública para establecer “límites sanos”, en el contexto de la exposición mediática que aumentó tras el fenómeno de Wicked y el escrutinio constante sobre su aspecto físico y su vida personal.
El álbum abre con la canción “Kiss Me”, que presenta un entramado de synth-pop y R&B. En “Hate That I Made You Love Me”, Grande cuestiona las expectativas del público y los medios. “Oh Well” incluye la frase “Buena suerte en tu camino hacia el infierno” y presenta sintetizadores estilo Eurodisco y drum and bass. “Like I do” hace referencia a los titulares sobre su peso con la línea “Toda esa mierda me mantiene bien alimentada”.
En el tramo central, “Freak” combina guitarras etéreas con una producción cercana al shoegaze, mientras que “(Warning Signs)” incluye el grito “Ojalá alguien pudiera oírme” y se interrumpe abruptamente. Canciones como “Never Get Over Me” y “Big Feelings” recuperan elementos del estilo sensual de Dangerous Woman, y “Stay” es una balada R&B con rasgos de pop ochentoso.
Petal se presenta como un capítulo diferente en la discografía de Grande, con un enfoque en atmósferas más que en canciones de impacto inmediato. La portada del álbum muestra a la artista con el cabello suelto y desordenado sobre su rostro risueño.
