Entre enero y junio de 2026, las motocicletas concentraron 3.894 de los vehículos involucrados en siniestros viales en Guatemala, según el Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito. El parque vehicular supera los 6 millones de unidades, de las cuales 3.456.799 son motocicletas.
Entre enero y junio de 2026, las motocicletas concentraron más de la mitad de los vehículos involucrados en hechos de tránsito en Guatemala, con 3.894 unidades implicadas. El parque vehicular nacional supera los 6 millones de unidades, de las cuales 3.456.799 corresponden a motocicletas, según datos del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito.
En el mismo semestre, 56.568 motocicletas recibieron multas por infracciones a la normativa de tránsito. En comparación con el primer semestre de 2025, se registró un aumento del 11 % en las motocicletas involucradas en siniestros, así como en las personas fallecidas y lesionadas en ese período de 2026.
El reporte consigna 4.477 personas lesionadas durante 2026, un incremento del 6 % respecto del año anterior. Además, el Observatorio registró 80 hechos de tránsito que involucraron transporte colectivo, con un alza del 13 % frente a 2025.
El parque vehicular explica el peso de las motos en la siniestralidad
El parque vehicular del país está compuesto por más de 6 millones de unidades. De ese total, 3.456.799 son motocicletas, lo que las convierte en uno de los segmentos de mayor presencia en circulación y, al mismo tiempo, en el de mayor incidencia en la siniestralidad vial.
Esa relación entre volumen y riesgo llevó al Departamento de Tránsito de la Policía Nacional Civil a impulsar la operación Motorista Seguro. La estrategia busca reducir los índices de hechos de tránsito vinculados con motociclistas mediante controles en carretera, campañas de sensibilización y jornadas de educación vial.
El enfoque oficial no se limita a imponer sanciones. También apunta a fortalecer la cultura de prevención entre quienes utilizan motocicleta, a partir de acciones en distintos departamentos del país y con prioridad en los puntos donde se concentra la mayor cantidad de percances.
En los operativos, las autoridades verifican que los conductores porten licencia tipo M y tarjeta de circulación vigentes, circulen con placas visibles, no usen escapes modificados y no conduzcan en estado de ebriedad. También controlan que tanto el piloto como el pasajero lleven casco y que no exista sobrecarga de personas o mercancías.
El uso del casco sigue siendo bajo entre conductores y pasajeros
Según el último estudio de observación del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito, realizado en 2023, solo el 41 % de los conductores de motocicleta utilizaba casco. Entre los pasajeros, la proporción descendía al 16 %, un nivel que las autoridades vinculan con el riesgo de lesiones graves y fatalidades.
El Departamento de Tránsito sostiene que el casco protector es la principal barrera para salvar una vida, porque reduce el impacto en caso de caída. Por eso recomienda comprobar que cuente con certificaciones técnicas que acrediten ensayos de impacto, rigidez, penetración de objetos, resistencia de la visera y del broche.
Entre las certificaciones mencionadas figuran las otorgadas por la Comisión Económica para Europa, en sus normas ECE 22.05 y ECE 22.06; por el Departamento de Transporte de Estados Unidos, mediante DOT FMVSS 2018; y las de alto rendimiento para cascos destinados a competencia y pista, como Snell y FIM.
Las recomendaciones oficiales también incluyen usar cascos integrales, identificados como tipo P, elegir la talla adecuada, evitar modelos de plástico flexible y reemplazar el casco después de un golpe o una caída. El objetivo es que el equipo de protección no sea solo un requisito reglamentario, sino un elemento efectivo de seguridad.
Las jornadas de educación vial se desarrollan en centros educativos de distintos puntos del país. Allí se enseñan normas básicas de tránsito, factores de riesgo en la vía pública y conductas seguras para peatones y pasajeros.
Las rutas CA-1 Occidente y CA-9 Norte concentran más incidentes
El Observatorio identificó además cuáles son las carreteras con mayor cantidad de incidentes. La ruta CA-1 Occidente encabezó el registro con 12 hechos de tránsito, seguida por la CA-9 Norte con 11, la CA-9 Sur con nueve y la CA-14 con ocho.
La lista continúa con la CA-1 Oriente y la CA-2 Occidente, ambas con siete incidentes, y la RN-5 con cuatro. Para las autoridades, ese mapa permite ubicar las áreas de mayor incidencia y reforzar allí las medidas de prevención y seguridad vial.
