Un sismo de magnitud 7,6 en la escala de Richter sacudió el suroccidente de Colombia. Las autoridades reportan daños estructurales en varios departamentos y aún no han confirmado el número de víctimas mortales.
Un terremoto de magnitud 7,6 en la escala de Richter se registró en la mañana del lunes en el suroccidente de Colombia, según informó el periodista y analista político colombiano Diego Ramos en una entrevista con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190). El sismo ocurrió a las 7:30 (hora local) y tuvo su epicentro en la localidad de Santa María del Palmar, en el departamento del Chocó, en los límites con el departamento del Valle del Cauca, a una profundidad aproximada de 90 kilómetros.
Ramos detalló que el movimiento telúrico provocó daños estructurales en varios departamentos, entre ellos el Valle del Cauca, donde se encuentra la ciudad de Cali; el Eje Cafetero; y el Chocó, uno de los departamentos más pobres del país. Las autoridades aún no han definido el número de víctimas mortales. En la ciudad de Santiago de Cali se registraron personas heridas tras el derrumbe de algunos edificios, incluyendo clínicas en la zona sur de la capital del Valle.
El periodista señaló que los daños más significativos se dieron en edificaciones antiguas, como la Catedral de Manizales y la Catedral Primada de Cali, así como en viviendas, comercios y clínicas. Según Ramos, la ciudad de Cali está ubicada sobre la Falla de Romeral, que atraviesa Colombia de sur a norte y se suma a la placa tectónica del Pacífico, lo que explica la afectación en centros urbanos densamente poblados.
En cuanto a los antecedentes, Ramos mencionó que el terremoto del Eje Cafetero de 1999, que devastó las ciudades de Pereira y Armenia, no alcanzó la magnitud del sismo actual. También recordó el terremoto de 1983 que afectó a Popayán, conocida como la «Ciudad Blanca». El periodista destacó que la normativa de construcción antisísmica en Colombia ha sido rigurosa en los últimos años tras esas experiencias.
Ramos indicó que el sismo estaba siendo prevenido por las autoridades de emergencia desde hacía meses, debido a la actividad sísmica en Venezuela y Perú, y a la pertenencia de la región a la Falla del Pacífico. Sin embargo, señaló que un movimiento de esta naturaleza es imprevisible.
El analista también se refirió a la situación política: el presidente Abelardo de la Espriella asumió el cargo el viernes 7 de agosto, y Ramos consideró que «sería injusto» evaluar su gestión en este contexto. Explicó que el departamento del Chocó, de casi un millón de habitantes y con más del 10% del territorio nacional, es una zona aislada, sin vías carreteables, y que la desconexión de los sistemas de comunicación dificulta conocer la magnitud real de los daños.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un balance oficial sobre el número de víctimas o la extensión total de los daños.
