La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, expuso este jueves en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) sobre los resultados y desafíos de la política de seguridad nacional, donde destacó la baja en la tasa de homicidios y defendió la política carcelaria de ‘mano firme’.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, expuso este jueves en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) sobre “los resultados y desafíos de la política de seguridad nacional en la administración libertaria”. La presentación se extendió por más de una hora y media ante un público que siguió su exposición.
Durante su discurso, Monteoliva se refirió a la baja de la tasa de homicidios dolosos en el país vinculados a organizaciones del crimen organizado, posicionándose como una de las más bajas de la región. También abordó la situación de América Latina y defendió la política carcelaria local. En ese marco, expresó escepticismo sobre las posibilidades de reinserción de las personas detenidas: “Antes daba pudor hablar de cárceles, pero hay que hacerlo”, afirmó.
La ministra sostuvo que “el orden público es un medio, no un punto de llegada”. Además, recordó que trabajó junto a Patricia Bullrich en sus dos gestiones en el área, y que en diciembre pasado la reemplazó en el cargo.
La exposición se realizó una semana después de los incidentes en las calles alrededor del Congreso, en el marco de la votación de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Cerca de la funcionaria descartaron que se trate de hechos de conflictividad social y señalaron que fueron episodios organizados y dirigidos para sembrar caos. Los manifestantes denunciaron que la avanzada de los uniformados se dio de manera unilateral, en medio de los discursos en contra de la ley.
Al inicio de su exposición, Monteoliva recordó que al comienzo de la gestión libertaria, con el liderazgo de Bullrich, tomaron control de la cartera. “Tenía que ver con dar continuidad y profundización de la gestión anterior”, dijo en referencia al período de Bullrich como ministra durante la gestión de Mauricio Macri. En ese sentido, sostuvo: “Buena parte de los actuales [funcionarios de Seguridad] estuvimos en la gestión anterior y lo que encontramos no era lo que dejamos ni de cerca”, en relación a la administración de Alberto Fernández.
Luego se refirió a la situación a nivel nacional y apuntó: “Es imposible pensar la gestión de la Seguridad desde una lógica individual. Para eso hay que entender cómo está la región”. Monteoliva, que volvió al país desde Panamá, donde se reunió por segunda vez con la Coalición de 18 países de las Américas contra el crimen organizado (ACCC), se mostró optimista: “Hoy Argentina es la que recibe la mirada de otras partes”, aseguró. “Hoy todos quieren venir a ver cómo cambió Rosario”, por la implementación del Plan Bandera en esa ciudad, en marzo de 2024, y destacó la articulación entre Nación, provincia y Rosario.
“No es suficiente que nos vaya bien acá: le tiene que ir bien a la región. La perspectiva transnacional para entender la situación nacional es indispensable”, agregó. Sobre América Latina, dijo: “América Latina sigue siendo la región más violenta del mundo. Somos pocos, pero aportamos la tercera parte de los homicidios dolosos que ocurren en el mundo”. Señaló que la zona tiene “la tasa de homicidios más alta de todos los continentes” y que “el crimen organizado tiene que ver con el 50% de esos homicidios en América latina”.
En cuanto a la situación de Argentina, resaltó que “hemos reducido la cifra de homicidios”, pasando de 4,4 por cada 100.000 habitantes a 3,6. “Es la más baja de nuestra historia y de toda América Latina”, sintetizó.
Al explicar el crecimiento de las organizaciones criminales transnacionales, Monteoliva apuntó a tres variables: “Desde 2010 se incrementó la demanda de cocaína, la demanda de oro ilegal y la de personas con fines de trata sexual y laboral. Las tres están en América Latina”.
En cuanto a decomiso de drogas, habló de “dos años consecutivos récords de incautaciones en el país” e insistió en la comparación con la gestión del equipo que lideró Bullrich en 2018: “Nos comparamos con nosotros mismos”. Consideró “poco serio” hacerlo con lo que sucedió en la cartera durante la gestión de Fernández.
Consultada sobre la fundación Espartanos, que busca la reinserción de personas privadas de su libertad mediante el deporte, Monteoliva se mostró consciente de la importancia de esa búsqueda, pero expresó: “No creo hoy que todo sea reinsertable. No lo creo posible. Quizá décadas atrás era posible, hoy no. No estaría tan convencida de que la reinserción es para todos”. Agregó: “Hay que tener una mirada muy clave. Firme, basada en la experiencia para determinar qué es reinsertable”. Y concluyó: “Hemos sido todos grandes víctimas del garantismo”.
Frente a una consulta por la situación de El Salvador, Monteoliva distinguió las características del escenario de ese país y el argentino, y sostuvo: “No es lo mismo una política de mano dura que de decisiones firmes, la nuestra es de mano firme”. Evaluó que el modelo de ese país “no es aplicable a nuestro caso” e insistió: “Son realidades muy distintas”. Evitó calificar la política de Nayib Bukele y remarcó que “no se puede extrapolar” a la Argentina.
La convocatoria de Monteoliva fue hecha por el Comité de Criminalidad Organizada Transnacional y Terrorismo del CARI. Las palabras de apertura estuvieron a cargo del presidente de la institución, Francisco de Santibañes, que fue reelecto por unanimidad en el cargo. Los comentarios y el cierre estuvieron a cargo de Juan Félix Marteau, miembro consejero y director del Comité.
