La periodista Paula Bistagnino analizó en diálogo con +Perfil los consejos de Martín Caparrós para la escritura de crónicas, a partir del libro publicado por la Fundación Gabo.
La crónica periodística busca contar hechos y situaciones con una mirada que trasciende la noticia inmediata. En una entrevista con +Perfil, la periodista y especialista en periodismo narrativo Paula Bistagnino analizó los principales consejos de Martín Caparrós para construir historias, observar la realidad y utilizar las palabras como herramienta periodística.
La Fundación Gabo publicó gratuitamente un libro surgido de los talleres de escritura periodística que Caparrós dicta desde hace años. El material propone pensar la crónica como un género que requiere atención, información y una mirada propia para transformar situaciones cotidianas en relatos capaces de perdurar.
Observar, comprender y encontrar una historia
Según Bistagnino, la publicación representa una oportunidad para acercarse a uno de los referentes de la crónica latinoamericana. «La crónica es una manera de contar cosas que quizás no son noticia», explicó. El cronista debe observar aquello que todos ven pero que nadie se detiene a mirar. «La palabra no muestra. La palabra construye, evoca, reflexiona, sugiere. Esa es su ventaja», destacó.
Para Bistagnino, una buena crónica debe perdurar en el tiempo: «Una buena crónica no vence el tiempo, es duradera». Por ello, no alcanza con transmitir una noticia: debe aportar información, contexto, personajes, escenas y clima para que el lector comprenda un momento histórico.
La observación también implica estar atento a aquello que puede convertirse en una historia. «Un periodista, si está informado, si está atento, si está observando, encuentra las historias en general», sostuvo al recordar cómo una frase escuchada por Rodolfo Walsh dio origen a Operación Masacre.
El comienzo, la mirada y el poder de las palabras
Uno de los puntos centrales de Caparrós es el inicio de la crónica. «Las primeras líneas de un texto no son una introducción. Es un contrato de lectura y es un acto de seducción comercial», señaló Bistagnino. En un contexto de sobreinformación, el comienzo debe lograr que el lector quiera continuar.
La periodista recomendó pensar en escenas, personajes y acciones, pero también utilizar datos concretos: «Las descripciones no son descripciones de adjetivos, no son descripciones calificativas, son descripciones con datos».
Otro aspecto clave es la primera persona. «No hay un texto no escrito en primera persona en la crónica. Porque siempre es una mirada», explicó. Para Bistagnino, la neutralidad absoluta no existe: «Puede existir la objetividad, que vos estés basado en datos, pero no existe tal cosa como la neutralidad».
Finalmente, destacó el valor de escribir con claridad. «El periodismo es servicio, entonces es intentar que el otro entienda». Y resumió una de las claves del oficio: «Escribir sencillo para que se entienda». Una buena crónica puede conseguir, incluso, que alguien termine interesado en un tema que inicialmente no le importaba.
