Daniela Vega relata el recorrido de más de un año desde los primeros síntomas hasta el diagnóstico de enfermedad de Paget, un cáncer de mama poco común que se presentó como una grieta persistente en el pezón.
Daniela Vega, psicóloga y madre de dos hijos, comenzó a experimentar hinchazón, enrojecimiento y secreción en la mama izquierda en 2023. Su ginecóloga, tras revisar estudios anuales que no mostraban alteraciones, le diagnosticó mastitis y le indicó antibióticos. La inflamación remitió, pero reapareció en dos ocasiones, y quedó una grieta en el pezón que no cicatrizaba.
Ante la persistencia de la lesión, la ginecóloga derivó a Daniela a un mastólogo, quien indicó cremas con antibióticos y consideró que no era necesaria una resonancia. Una segunda opinión con otro especialista sugirió un posible eczema, pero el tratamiento no resolvió la grieta. En septiembre de 2024, una especialista en heridas recomendó una biopsia, que se realizó en diciembre y confirmó enfermedad de Paget mamaria, un tipo de cáncer poco común que afecta la piel del pezón y la areola.
La resonancia magnética posterior reveló un extenso realce no nodular y una adenopatía axilar, mientras que las punciones confirmaron carcinoma ductal microinvasivo y carcinoma ductal in situ de grado intermedio. En enero de 2025, Daniela fue sometida a una mastectomía unilateral con reconstrucción inmediata. Luego completó seis sesiones de quimioterapia y continuó con 12 inyecciones de anticuerpos dirigidas a un cáncer HER2 positivo. En febrero de 2025, los estudios de control (centellograma y TAC) no mostraron signos de enfermedad. La última inyección está programada para el 6 de abril.
Daniela afirmó: “Hoy miro atrás y veo que, a pesar del miedo, del dolor y de las noches de incertidumbre, cada decisión que tomé me trajo hasta aquí”. También expresó que el proceso le permitió “una forma distinta de abrazar la vida”.
